Consultas públicas

El mejoramiento del clima de negocios del sector de las telecomunicaciones, la modernización de redes, servicios y aplicaciones, así como la implantación de un nuevo marco regulatorio, constituyen premisas fundamentales para la evolución y desarrollo sostenible del sector.

Ing. Hjalmar Ruiz Tückler

El mejoramiento del clima de negocios del sector de las telecomunicaciones, la modernización de redes, servicios y aplicaciones, así como la implantación de un nuevo marco regulatorio, constituyen premisas fundamentales para la evolución y desarrollo sostenible del sector.

Soy un convencido de las decisiones tales como establecer las reglas de juego del mercado de las telecomunicaciones bajo los nuevos entornos. Definir los objetivos de servicio público, solucionar la crisis de inversión en redes y servicios y establecer las formas de gestión y financiación apropiadas, o aprovechar la convergencia tecnológica para la mejora del sector, no deberían ser aplazadas por más tiempo. Estamos quedando muy rezagados en relación con Centroamérica.

Constituye una buena práctica instituir procedimientos de consulta pública antes y durante la toma de decisiones trascendentes del sector, así como en los procedimientos de otorgamiento de títulos habilitantes.

Al organismo regulador le resulta útil hacer comentarios sobre el enfoque que ha de darse al otorgamiento de títulos habilitantes antes de que esta comience. Las consultas con los interesados reafirman la percepción de la transparencia del proceso. Asimismo, la consulta pública permite que el organismo regulador adquiera conocimiento directo de las opiniones de los consumidores, operadores existentes y posibles participantes en una futura iniciativa de otorgamiento de concesión y de licencias y sea posible el afinar los procedimientos para su otorgamiento, con el fin de maximizar las posibilidades de éxito.

La consulta pública es un factor particularmente importante si lo que se pretende es otorgar títulos habilitantes para la prestación de servicios públicos y que han estado en competencia restringida por algunos años.

La publicación, previa de las condiciones que se incluirán en los títulos habilitantes, representa la manera más adecuada de proceder para recabar comentarios del público.

Una consulta pública puede ser oficial u oficiosa. En el contexto de cualquier importante iniciativa de otorgamiento de concesiones y de licencias, es aconsejable que el organismo regulador establezca un procedimiento de consulta oficial y transparente.

Una buena manera de proceder es que el regulador publique un aviso en el que indique su intención de iniciar un procedimiento de otorgamiento de títulos habilitantes e invite al público y operadores a formular comentarios sobre el enfoque propuesto.

En el aviso debería indicarse con cierto detalle el método que se pretende adoptar y los asuntos en relación con los cuales solicite comentarios el organismo regulador.

Tales avisos deben enviarse a todas las partes interesadas, incluidos los posibles solicitantes, los operadores existentes, los consumidores y los grupos de interés del sector. En algunos casos se celebra una reunión pública en la que las partes interesadas proceden a un intercambio público de opiniones y se publica copia de sus comentarios.

El hecho de que se proceda a una consulta pública, con anterioridad al inicio del otorgamiento de concesiones y licencias, aumenta la posibilidad de que el enfoque adoptado por el organismo regulador parta de una comprensión adecuada de todas las consideraciones pertinentes.

Asimismo, la consulta pública contribuye a garantizar que aun aquellos interesados que no estén de acuerdo con el enfoque adoptado sepan que sus opiniones han sido consideradas.

(*) Consultor

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