El Universal/Caracas
La definición del nuevo esquema cambiario que regirá en Venezuela genera algunas dudas en el sector industrial en torno a la asignación y liquidación de divisas para los sectores prioritarios como alimentos y medicinas.
Rafael Ramírez, vicepresidente para el área económica, lo resumió así: “La gran discusión es, le damos los dólares a los raspacupos o traemos los medicamentos, les damos los dólares a los viajeros o traemos alimentos”.
[/doap_box]
La modificación en el tipo de cambio oficial, bien sea para la importación de materias primas o de algún insumo necesario para la fabricación o ensamblaje de productos, supone un incremento en los ya apretados costos del sector industrial, sobre todo en aquellos donde los precios están controlados.
Si esto se suma a un escenario donde los márgenes de utilidades generadas por la venta de bienes y productos serán reajustados, la situación del sector productivo podría tornarse más crítica.
Si bien el vicepresidente del Área Económica, Rafael Ramírez, señaló que el tipo de cambio a 6.30 bolívares por dólar se mantendrá para los sectores prioritarios, la asignación de divisas estará condicionada a los costos que determinará la Superintendencia de Costos y Precios (Sundecop).
“Ya hubo una convocatoria (a través del Sicad) para unos sectores que se supone son prioritarios, harina de maíz, trigo, y otros, que sientan un precedente que nos preocupa. Cualquier variación en la tasa de cambio para nosotros (la agroindustria) tiene que venir acompañada de la revisión de los precios regulados. Así no haya modificación, hay que revisar esos precios que ya no cubren ni el costo de la materia prima”, expresó una fuente del sector de alimentos.
SIN INVENTARIOS
La imposibilidad de reponer inventarios continúa preocupando al sector comercio. “Los pequeños comerciantes nos encontramos entre dos aguas: la escasez de divisas y el desconocimiento de cómo vamos a reponer los inventarios”, afirmó Mauricio Tancredi, presidente del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios.
Tancredi recordó que entre noviembre y diciembre buena parte de los comercios agotó sus inventarios ante el aumento de la demanda que propició el recorte de precios decretado por el Ejecutivo venezolano.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 C