Mal chiste
El otro día escuché en una radio local una canción que es toda una apología a la violencia contra la mujer: “Si tu mujer te pone pereque, dale duro pa que respete! y si acaso te forma líos, dale que tú eres su marido. Dale, dale con ese juete, dale duro pa que respete, dale pa que no sea grosera, dale duro pa que le duela ” La canción hasta recomendaba los lugares más convenientes para golpear “En el pecho no, dale duro por la espalda” Los locutores de la radio celebraban a carcajadas cada estrofa de la canción, porque está viva esa cultura, primitiva-machista donde este tipo de expresiones se encuentran, cuando menos, chistosas.
Bombardeo
Y todavía nos preguntamos de dónde sale tanto criminal que está matando a las mujeres nicaragüenses. Desde que nacemos somos bombardeados por reguetones, rancheras, bachatas, corridos, películas, chistes, consejos, publicidad y demás, con mensajes como estos, que buscan poner como gracioso y natural el someter, vapulear y usar como propiedad a la mujer. “Dale duro para que respete”, dice la canción. Y en busca de ese “respeto” se llega hasta las últimas consecuencias que es en las canciones y películas, así como en la vida real, que el hombre mate a la mujer y casi nunca al revés.
Rosita Alvirez
En una canción es Hipólito quien “a la pobre de Rosita (Alvirez) no más tres tiros le dio” porque no quiso bailar con él y en la otra es la pobre Martina, una niña de 17 años, a quien su marido “hincadita de rodillas no más seis tiros le dio” , porque “una traición le jugó”. Según las organizaciones que trabajan con mujeres, cada cinco días muere en Nicaragua una mujer por las mismas razones que Rosita Alvirez o la Martina. Así, que la cosa no es como para ponerse a reír.
Monja embarazada
Esta semana fue noticia mundial el parto en Italia de una monja salvadoreña. Nuevamente: chistes, risas, y una cobertura periodística digna de mejor causa. Cadenas internacionales de televisión llegaron hasta la pequeña comunidad donde nació la mujer para exponer toda la truculencia que pueda sacársele a una noticia como esta. ¿Por qué es noticia mundial la maternidad de una monja y no la paternidad de tantos sacerdotes? ¿O es que acaso no hay sacerdotes con hijos? Aquí mismo en Nicaragua, tanto en la actualidad como en la historia, se presume la paternidad de sacerdotes de todo nivel y tamaño y a nadie se le ocurre someter a ninguno de ellos a un escrutinio similar al que le cayó a esta monja salvadoreña.
Prioridades
Más cerca, aquí en Nicaragua, estalló un agrio debate luego que la directora de Miss Nicaragua, Karen Celebertti y la Miss Nicaragua 2013, Nastassja Bolívar, ventilaran en público sus desacuerdos. No es mi intención entrar a opinar sobre quién podría tener o no la razón. Tampoco voy a subestimar al público que sigue estos temas, pero sí quiero manifestar mi sorpresa sobre la intensidad y la importancia que cobró en el debate nacional. Por un par de días pareció que Miss Nicaragua era la gran industria nacional y la fuente de toda riqueza. De lado quedaron temas como las reformas constituciones, la seguridad social o, la muerte del obrero de la caña que cayó baleado por policías cuando reclamaba por lo que él considera son sus derechos. ¿No tenemos nuestras prioridades invertidas?
Culpables
Cuando escucho en las emisoras nicaragüenses como la de “dale duro para que respete”, cuando veo la saña periodística mundial contra una mujer y cuando veo lo trivial en la punta de las prioridades nacionales, siento que no estamos exonerados. De una u otra forma, todos somos culpables por esos crímenes de los que luego nos quejamos. Ni las mujeres muertas son solo responsabilidad del que les disparó o estranguló, ni esa inversión de prioridades que vivimos nació por generación espontánea. Nosotros todos las hemos sembrado y las seguimos cultivando. El banquillo de los acusados debe ser muy grande.
Twitter: @Fabian_Med
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