Martha Vásquez y Saúl Martínez
La Policía Nacional ordenó baja inmediata a los inspectores Roberto Manuel Ney Sequeira, Freddy Fernando Largaespada Leytón y al policía Jorge Ernesto Medal Campos, como medida disciplinaria por haber utilizado sus armas de reglamento sin autorización durante los enfrentamientos con excañeros en Chichigalpa, Chinandega, el fin de semana pasado.
Además se giró orden para que la Dirección de Auxilio Judicial pase el expediente con las evidencias encontradas al Ministerio Público y este proceda a acusarlos ante los tribunales de justicia.
Las fuerzas especiales permanecen en el lugar ante la amenaza de que arriben grupos indignados para incendiar la unidad policial frente al parque Central y el Juzgado Local Único.
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Por la actuación desmedida de los agentes, perdió la vida Juan de Dios Torres (47) y resultó gravemente herido el menor José Ignacio Valladares Hernández. El responsable del disparo que impactó a Torres fue el inspector Ney, quien estaba ubicado en la Delegación policial de Chinandega.
También realizaron disparos con sus armas de fuego reglamentarias el inspector Largaespada y el policía Medal, ubicados en la misma delegación.
La decisión fue emitida a través de una resolución de la Inspectoría General de la Policía Nacional, como resultado de las investigaciones que se llevaron a cabo por la Dirección de Auxilio Judicial y la División de Asuntos Internos, sobre los sucesos el sábado 18 de enero, en el reparto Candelaria, municipio de Chichigalpa.
“POR INICIATIVA PROPIA”
“Los tres agentes referidos hacen uso de sus armas reglamentarias, por iniciativa propia, al verse agredidos con piedras, morteros y armas de fabricación artesanal por parte de las personas que participaban en un hecho de grave alteración al orden público”, se lee en el comunicado de prensa de la Policía Nacional.
También informaron que hasta el miércoles no se determinaba responsabilidad al resto de miembros de la patrulla que actuó en los enfrentamientos.
La agresión contra el grupo de excañeros sucedió cuando protestaban por acceso a la salud para mitigar los efectos de la Insuficiencia Renal Crónica (IRC), enfermedad que padecen, según ellos, por los efectos de los químicos utilizados en el cultivo de la caña de azúcar.
EXCAÑEROS DICEN QUE ESTÁN EN TREGUA
Rigoberto Castillo, líder de los afectados, dijo que ven como medida represiva la presencia policial a la salida del reparto Candelaria y recordó que han establecido una tregua de 11 días para hallar una respuesta a sus demandas.
“Hay tregua y ahora seguimos enterrando a los que fallecen (por problemas renales); el martes sepultamos a dos más”, expresó Castillo.
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