KIEV/ AP
[/doap_box]
Uno de los principales líderes de la oposición se dirigía ayer a una reunión con el presidente de Ucrania tras otra noche de violentas protestas callejeras contra el Gobierno y la Policía. La crisis política en Ucrania se agravó después de que el presidente Viktor Yanukovych decretó nuevas leyes que castigan duramente las protestas, que fueron vistas como un intento de acallar las manifestaciones que piden su renuncia.
Las masivas protestas en Kiev, la capital, surgieron después de que Yanukovych se negó a firmar un Acuerdo con la Unión Europea para fortalecer sus nexos con Rusia, que le ofreció un rescate financiero de 15,000 millones de dólares. Ante el rechazo del Gobierno a las demandas opositoras y la incapacidad de estos sectores para presentar un plan sólido y elegir a un líder único, los radicales se han enfrentado con la policía antidisturbios en Kiev desde el domingo, lanzando bombas incendiarias y piedras, mientras las fuerzas de seguridad han contestado con gas lacrimógeno y balas de plástico.
La encarcelada expremier, Yulia Tymoshenko, también llamó a sus compatriotas a acudir a las barricadas. “No hay otra forma de enfrentarse a esta mafia. Quienes están en primera línea son héroes de Ucrania”, dijo Tymoshenko en un comunicado.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A