Tatiana Rothschuh
El desalojo y destrucción parcial de una vivienda, donde solo habían mujeres y una niña, ocurrió el pasado domingo en el barrio Las Canoas, de Juigalpa, tras ingresar en la morada dos agentes policiales para ordenar a Silvia Elena Meza que desocupara la vivienda y acto seguido unos 13 “pandilleros” se encargaron de desbaratar parte de la infraestructura y pertenencias.
Meza expresó su indefensión ante un conflicto que enfrenta con su hermano Luis Meza, al hacer la denuncia ayer, acompañada del director del Cenidh de Chontales, Dennis Báez Orozco.
Asegura que realizó la denuncia en la Policía en noviembre y no entiende por qué no remitieron al Ministerio Público. Cuenta con una resolución del jefe departamental Xavier Carrillo, en la que decide no ha lugar a un recurso de amparo policial a su favor por considerar que es de competencia civil y penal, haciéndolo del conocimiento al comisionado Edgardo Coronado, quien estaba de turno el fin de semana del desalojo.
La mujer relató que el domingo a las 11:30 a.m. ingresaron a la vivienda los agentes, en compañía de su hermano y del dueño de un espacio de televisión local a quien señalan de haber dirigido a los “pandilleros” para el desalojo y destrucción. Ayer Luis Meza se encontraba frente a la vivienda pero se negó a dar su versión.
Dennis Báez, director del Cenidh, dijo que investigan el caso de la propiedad que “no ha sido vendida en juicio, no hay sentencia. “No podemos avalarla y de repente se juzgue lo que no se ha juzgado y se ejecute lo que no ha sido objeto de un juicio”…sin una orden de allanamiento y una orden de desalojo no puede ser”, apuntó.
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