El cultivo de peces pargo lunarejo en jaulas flotantes del Estero Aserradores y de conchas negras en mangles de la zona costera del Golfo de Fonseca en la comunidad El Rosario, en el municipio de El Viejo, es una exitosa iniciativa.
En ambas comunidades, pescadores-socios de estos proyectos celebran que la cosecha de estas especies traerá consigo importante ingresos económicos y lamentan la destrucción del hábitat marino por irresponsables que pescan con bombas.
Ellas desarrollan el proyecto desde 2008. Recolectan la concha para comercializar las que alcancen una talla de 45 milímetros y “nos sale bien, es rentable, a veces lo vendemos bastante bajo, pero cuando vienen a visitarnos turistas de León y Managua, les vendemos el cóctel y una galleta a 25 córdobas. Ahora tenemos cuatro viveros”, dijo la socia Janeth Zepeda.
Entre intercambios y capacitaciones recibidas por los comunitarios costeros destaca el apoyo del cubano Ángel Quiroz, especialista en cultivos de conchas y pargos lunarejos.
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Aleida Alvarado, de la comunidad Aserradores y socia del proyecto del cultivo de pez pargo en cautiverio, confirmó que el miércoles pasado lograron una cosecha de 22,000 quintales y 33 libras. Esto generó un ingreso de 89,895 córdobas.
La próxima cosecha será en febrero, cuando el pescado, en una segunda jaula, alcance el peso de una libra o tres cuartos de libra.
Los 12 socios hacen turnos de cinco días en la casa flotante y las tres jaulas en los alrededores, para cuidar de los peces, alimentarlos y bucear para detectar roturas en el enmallado.
Néstor Francisco Álvarez, asesor legal y presidente de la Cooperativa de Pescadores Artesanales, Hombres y Mujeres Esforzados RL, dijo que desde hace cuatro años están en el proceso de producir peces pargos en jaulas flotantes, varas de mangle y enmallado sostenidos por barriles plásticos.

“En Nicaragua no teníamos la experiencia, ahora ya tenemos cuatro años en la parte investigativa y este año entramos a la fase comercial. Ha sido un proceso de ensayos, en el cual los socios trabajamos en conjunto”, dijo Álvarez.
Una empresa camaronera entrega gratis la cabeza del camarón para alimentar al pargo lunarejo.
89,895 córdobas fue el ingreso que generó el cultivo del pargo en cautiverio a los pescadores-socios de este proyecto, que se desarrolla en la zona costera del Golfo de Fonseca.
Ellas desarrollan el proyecto desde 2008. Recolectan la concha para comercializar las que alcancen una talla de 45 milímetros y
“nos sale bien, es rentable, a veces lo vendemos bastante bajo, pero cuando vienen a visitarnos turistas de León y Managua, les vendemos el cóctel y una galleta a 25 córdobas. Ahora tenemos cuatro viveros”, dijo la socia Janeth Zepeda. Entre intercambios y capacitaciones recibidas por los comunitarios costeros destaca el apoyo del cubano Ángel Quiroz, especialista en cultivos de conchas y pargos lunarejos.
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