Después de retirar a 10 de los últimos 11 bateadores enfrentados tras sacar el quinto inning, Elvin Orozco sabía que la reacción de los Gigantes llegaría en cualquier momento.
“Le doy gracias a Dios por permitir la oportunidad de apoyar a mi equipo, del cual nunca dudé que me respaldaría. Lo más importante fue que siempre nos mantuvimos unidos, no bajamos la guardia y estuvimos apoyándonos uno a otros”, dijo Orozco, quien salió de juego en el sexto con un tirón muscular.
“Quise lanzar con más velocidad ante Juan Camilo y sentí un jalón, pero voy a estar al cien para mi siguiente salida”, aseguró el tirador.
Otra de las figuras fue Eddy Talavera, quien a sus 46 años de edad no para de impresionar.
“Llevo nueve años jugando en esta liga y he estado en seis finales. Estoy listo para hacer el trabajo, me tocó sustituir a un jugador valioso como Elmer Reyes y gracias a Dios lo hice bien”, dijo el artillero nandaimeño quien encabezó la ofensiva de los Gigantes con tres hits.
Se creía que no jugaría Darrell Campbell, pero el costeño se siente comprometido en ayudar al Rivas. “Gracias a Dios por darme fortaleza y aunque el dolor siempre estuvo ahí (en la muñeca izquierda) y hubo momentos en lo que el mánager me iba a sacar, pedí seguir y aguanté. No tengo fuerza para la ofensiva, pero creo que con el guante aporté”, dijo el costeño.
“Pude conectar una (el jonrón) gracias a Dios. Este juego fue muy importante y creo que si mañana (hoy) ganamos, somos campeones”. Carlos Sosa, Gigantes
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