Vladimir Vásquez
[/doap_box][doap_box title=»Los grandes préstamos» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
En el 2012 se prestaron 52.6 millones de dólares a la paraestatal AlbaCaruna, y el año pasado fueron 35 millones de dólares más.
A pesar de esto, la tarifa se siguió aumentando y en el 2013 el incremento fue 7.78 por ciento. El precio de la tarifa se mantendría al igual que desde el año pasado.
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Nicaragua se prepara para mantener estable la tarifa de energía eléctrica y en los próximos años, cuando se cancele la deuda con AlbaCaruna, se podría ver los primeros efectos para una reducción de la misma.
Para Gabriel Ocampo, analista de energías de AEI Energy, para ver una reducción tarifaria, todavía hace falta que en Nicaragua no se hable de más pérdidas en el sector energético, como las que registra la distribuidora TSK-Melfosur, que suman 50 millones de dólares al año.
“Una vez se lleguen a pagar todas las deudas por financiamiento, se disminuya el hurto de la energía, y que el nivel de mora de los clientes finales de las distribuidoras disminuya a tal punto que no se hable de pérdidas económicas en el sector de energía, las tarifas se mirarían disminuidas por la energía renovable”, considera Ocampo.
El Gobierno anunció desde diciembre pasado que dados los indicadores, como el precio internacional del petróleo y el avance de las energías renovables, la tarifa eléctrica podría quedar estable este año, pero iniciarán a pagar la deuda de 214 millones de dólares contraída con AlbaCaruna desde el 2010, para evitar aumentos significativos en la tarifa.
Ocampo considera que también es necesario “tener fondos vía tarifas para empezar a pagar los financiamientos”, algo que el gerente país de AEI Energy, César Zamora, considera que el Gobierno tiene listo.
“Ya tienen ahorros del 2013”, expresó Zamora.
Ese año, el Gobierno logró aumentar casi en un diez por ciento, la participación de las energías renovables en el país y el precio del petróleo se mantuvo por debajo de los 100 dólares el barril.
“La carga económica que tiene este país por los subsidios tarifarios cuando los precios del petróleo eran insostenibles está pasando factura en la actualidad y lo seguirá haciendo por varios años”, consideró Ocampo.
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