San José/ACAN-EFE
Costa Rica se encamina a las elecciones del 2 de febrero con la clara posibilidad de una segunda ronda, debido al repunte de dos fuerzas políticas que han recogido el descontento ciudadano con los últimos dos gobiernos del tradicional Partido Liberación Nacional (PLN).
Según las encuestas, los tres candidatos con más posibilidades de ganar son José María Villalta, del izquierdista Frente Amplio; Johnny Araya, del PLN, y Otto Guevara del derechista Movimiento Libertario, pero ninguno de ellos alcanza el 40 por ciento necesario para triunfar en la primera vuelta.
El primer programa consiste en brindar un bono alimentario mensual de aproximadamente 38 dólares por persona que vivan en pobreza extrema en las zonas rurales, y 40 dólares para los de zonas urbanas para que puedan pagar las tres comidas básicas diarias. Según datos oficiales presentados por Araya, en Costa Rica existen 399,722 personas en pobreza extrema, 160,540 viven en zonas urbanas y el resto en rurales.
Araya criticó a las últimas administraciones por el estancamiento de la pobreza (en alrededor de un 21 por ciento), el crecimiento de la desigualdad, y por fallos en planes sociales. El segundo proyecto consiste en la construcción de 40,000 viviendas y el mejoramiento, ampliación y la terminación de 16,000 más.
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La gran sorpresa de este proceso ha sido el diputado Villalta, de 36 años, cuyo partido nunca ha gobernado el país y tampoco ha logrado llevar más de un legislador al Parlamento. Villalta encabeza la última encuesta de Unimer con un 22.2 por ciento, mientras Araya suma un 20.3 por ciento y Guevara un 20.2 por ciento.
“PROPUESTA NOVEDOSA”
Villalta se ha presentado como una opción fresca para el electorado debido a su juventud, irreverencia y porque ha lanzado duras críticas a la clase política tradicional, a juicio del analista político Claudio Alpízar.
Afirmó que Villalta ha recogido el descontento ciudadano contra los últimos dos gobiernos del PLN: el de Óscar Arias (2006-2010) y el de Laura Chinchilla (2010-2014), este último el más impopular en décadas y con sonados casos de corrupción que han deteriorado su imagen.
Alpízar se mostró convencido de que habrá una segunda ronda, aunque aclaró que la verdadera encuesta se observará con los resultados oficiales de los comicios. Para el analista, el 40 por ciento de votos necesario es un umbral bajo, pero que pese a ello los más probable es que sea necesario una segunda vuelta debido a la existencia de “tres fuerzas equilibradas”.
Destacó que tampoco se debe descartar la cantidad de votos que atraiga Luis Guillermo Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC), que es la principal fuerza de oposición en la actualidad pero que en las encuestas no alcanza el 6 por ciento.
ARAYA RODEADO DE ERRORES
Alpízar señaló que Araya ha perdido apoyo de forma consistente desde septiembre debido a errores en su estrategia de campaña, principalmente el tratar de desvincularse de los últimos gobiernos de su partido, del PLN.
“Todo surge alrededor de un confort que se generó al principio, en donde se mostraba que el mal gobierno de Chinchilla parecía no golpear la imagen del exalcalde” Johnny Araya, comentó.
Agregó que el gran error fue que su campaña “quiso acentuar una separación con el oficialismo, lo que en alguna medida hace entrar en duda y desconfianza al ciudadano”.
Este mes CID-Gallup presentó otra encuesta que difiere con la de Unimer, y que le da a Araya un apoyo del 29 por ciento, a Villalta del 20 por ciento y a Guevara con un 13 por ciento. Araya avaló los resultados de este estudio, pero descalificó los de Unimer.
Alpízar dijo que las encuestas están generando una confusión en los ciudadanos, pero que a pesar de que sus resultados son muy diferentes, coinciden en que la cantidad de indecisos ha bajado y que prevén una segunda ronda.
Comentó que es difícil que el abstencionismo baje del 30 por ciento tradicional de los últimos procesos electorales, y afirmó que, según las encuestas, el nivel de indecisos oscila entre un 8 por ciento y un 15 por ciento, a diferencia del 30 por ciento que se reflejaba a finales de 2013.
El 2 de febrero están llamados a las urnas casi 3.1 millones de personas para elegir al presidente y los 57 diputados de la Asamblea para el periodo 2014-2018.
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