Luis Eduardo Martínez M.
A 13 años de prisión fueron sentenciadas Paula del Socorro Urbina Suárez, de 50 años, y Blanca Azucena Huerta Centeno, de 28, por diversos delitos relacionados con explotar sexualmente a cuatro adolescentes en un bar-comedor del municipio matagalpino de Río Blanco.
Urbina, apodada “Coco” y Huerta, conocida también como “Kathy”, fueron encontradas culpables como coautoras de los delitos de trata de personas con fines de esclavitud, explotación sexual o adopción; violencia sicológica y crimen organizado en concurso ideal en perjuicio de las adolescentes, quienes eran obligadas a sostener relaciones sexuales con diferentes hombres en Río Blanco.
En el juicio, la Fiscalía sostuvo que Urbina es dueña de un bar-comedor que lo “utiliza como fachada, ya que realmente se trata de un prostíbulo”. Mientras que Huerta supuestamente se dedicaba a “reclutar” niñas y adolescentes en diferentes municipios de los departamentos de Jinotega y Matagalpa, para llevarlas al negocio de Urbina.
En la sentencia, el juez especializado en violencia de género de Matagalpa, William Montalván Avendaño, también ordenó la atención sicológica para las dos mujeres condenadas “para recibir tratamiento adecuado”.
Tras escuchar la sentencia, solo Huerta brindó declaraciones, insistiendo en su inocencia alegando que fue involucrada en el caso porque “tengo una enemiga y ella parece que fue quien dijo que yo me llevaba a esas chavalas, pero es una enemiga mía”.
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