“El arte tiene que generar cambios, una historia no está ahí solo para contarse, sino para responder a una realidad”. Carlos Luna Garay, escritor. LA PRENSA/U. MOLINA

“Historia es la gente”

“Debajo de la cama es una novela que apuesta a la libertad, y a aceptarnos tal y como somos”, dice Carlos Luna Garay, un joven narrador que con paso firme aparece en el campo de la escritura, y que en el 2013, su novela fue seleccionada por un jurado del Centro Nicaragüense de Escritores.

Marta Leonor González

Debajo de la cama es una novela que apuesta a la libertad, y a aceptarnos tal y como somos”, dice Carlos Luna Garay, un joven narrador que con paso firme aparece en el campo de la escritura, y que en el 2013, su novela fue seleccionada por un jurado del Centro Nicaragüense de Escritores.

Garay tiene 28 años y nació en Masaya. No se etiqueta de rebelde, como suelen presentarse los jóvenes escritores actuales. Lleva zapatillas bien lustradas, y una elegante camisa a rayas que combina muy bien con su pantalón ajustado, el pelo bien cortado y un maletín que lo perfila como un joven que estudió Administración de Empresas.

Es muy gestual, pausado al hablar y a ratos pasa la mano por su cabello. Llega puntual a la cita. Y el diálogo inicia cuando saca su novela como tarjeta de presentación, así recrea la escritura, sus anhelos y autores admirados.

La novela seleccionada la habías enviado al CNE en el 2011. Fuiste persistente tenías mucha seguridad en ella. ¿Fue tu primer intento de novela?

No es mi primer intento en la novela. En el 2011 esta novela ya la había enviado, pero no quedó entre las seleccionadas del Centro Nicaragüense de Escritores, lo que hice fue pulirla para que se viera mejor. Cuando me la regresaron no hubo ni una crítica, y no te dicen por qué no ganás. Tengo varios amigos a los que le gusta la lectura y a ellos les di mis escritos, gente que le gusta la literatura, y que no son escritores, eso me ayudó mucho a mejorarla.

[doap_box title=»En breve» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
De la novela de Carlos Luna Garay, el jurado de la convocatoria —compuesto por Guillermo Rothschuh Villanueva, Addis Esparta Díaz y Roberto Aguilar—, encontró: “Un manejo adecuado de las técnicas narrativas, caracterización psicológica de los personajes bien adecuada, uso del lenguaje literario bien trabajado y ficcionalización de la realidad apegada a las normas de las verosimilitudes”.

Luna Garay se bachilleró en el Colegio Salesiano Don Bosco en el 2002. Se graduó como Administrador de Empresas en la Universidad Católica de Nicaragua.

[/doap_box]

El título Debajo de la cama, sugiere que se oculta algo, hay una prohibición. ¿Qué se esconde?

Sugiere cosas que nos dan miedo y que tenemos muy ocultas, por ejemplo en el caso del personaje principal, Alex Tiffer, él es un joven de 19 años que quiere ser escritor y él tiene mucho miedo de la soledad por su tendencia sexual y que ha tenido experiencias con personas de su mismo sexo. Con el paso de los años, lo que hace es esconderse. Una historia donde a la hora de mostrar las preferencias sexuales en público, donde los compañeros de Alex lo que preferían era guardar las apariencias, casándose, teniendo hijos, o simplemente negarse a sí mismos.

¿Hay algo de tu vida en esta historia, algo biográfico en esta novela?

En el sentido autobiográfico se puede notar en varias partes de la novela, en muchas experiencias de mis amigos, en muchas cosas exageradas, pero todo parte de un evento real aunque no lo describo en una misma secuencia o no todos me sucedieron a mí. Hay varias cosas de este personaje que me hubiera gustado vivir, por eso veo que en la escritura es una manera de vivir en un mundo alterno y hacer cosas que uno no haría.

¿Cómo fue tu experiencia con los libros en la adolescencia?

Desde los 9 años tuve lecturas, mi mamá recuerdo que para unas vacaciones sacó muchos libros, como Marianela , de Benito Pérez Galdós; las historias de Robinson Crusoe, novelas que me gustaron mucho. Empecé a escribir relatos desde el primer año de la secundaria, hacia reportajes, inventaba historias que nunca pasaban, relatos fantásticos, y exagerados, después de eso, pasé a leer mucho, la primera novela la escribí a los 13 años, era una zaga de detectives, y no la volví a tocar.

¿Qué fue exactamente lo que movió en vos a escribir esta historia?

Por lo mismo de la doble moral de no aceptar las personas cómo son. Por otro lado, la falta de este tipo de historias en la literatura nicaragüense que no siento que en ninguna novela se haya tocado este tema tan abiertamente. Además historia es la gente.

¿Entonces creés que este prejuicio también lo tienen los escritores nicaragüenses por no abordar estos temas?

Puedo hablar por mi caso. Siento que las generaciones de ahora, los escritores jóvenes estamos tratando de escribir sobre otros temas que no sean la guerra, siento que posiblemente a muchos les da miedo sonar autobiográfico tomando como ejemplo a Gioconda Belli, que no le da miedo sonar así.

¿No te importan las etiquetas por las cosas que escribís?

Al final de cuentas, creo que es un riesgo y que a mis ídolos literarios no les ha importado como Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Gioconda Belli, Sergio Ramírez, Jaime Bayly que es un gran pionero al escribir de esta temática.

Con esta novela creo que puedo hacer un aporte importante para muchas personas que pasan por este tipo de situaciones, gente que no se acepta sexualmente como es.

¿Es una historia para llamar a la tolerancia, para llamar a “salir del clóset”?

Siento que el avance puede ser lento para aceptar a las personas con sus opciones sexuales diferentes, igual que también puede ayudar y el arte en esto tiene una parte importante de cambios en la sociedad.

Hay una carencia y un rechazo bastante fuerte, pero menos de lo que era hace unos diez años, cuando era más tabú.

¿Qué le falta a la narrativa nacional para llegar a más gente?

Los temas que se abordan pueden ser más fácil de digerir a los lectores si hay más temas sociales y son abordados con más sencillez, y con un lenguaje más fácil de entender. Las opciones que te da la literatura es que a la hora de escribir estas historias, uno puede comunicarse con mucha gente. Lo mismo que con un lenguaje muy actual y creo que lo más importante es usar historias reales, dado que la ficción siempre parte de una realidad como mi objetivo es convencerte de quién sos y de cómo aceptarte, y que mientras la familia se mantenga unida nada puede pasar.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí