Juan Carlos Ramírez no ha parado de entrenar en el receso de la temporada de las Grandes Ligas, porque tiene metido entre ceja y ceja el ganarse un puesto en el staff de lanzadores de los Indios de Cleveland.
“Estoy entrenando todos los días con William Calderón, que es el preparador físico de la selección de beisbol, y me he enfocado precisamente en la parte física, en fortalecer mis piernas y correr para adquirir más consistencia en mi labor de relevista de todos los días”, señaló JC, quien en el 2013 debutó en las Grandes Ligas con los Filis de Filadelfia.
Ahora está con los Indios de Cleveland, con un contrato de Liga menor con invitación al spring training. “Voy seguro y cien por ciento positivo. Yo se que puedo, ya lo probé una vez y por eso estoy preparándome bien físicamente para llegar con mucha confianza y tener una mejor oportunidad de hacer al equipo grande”, aseguró.
El 2013 fue unamontaña rusa para JC. No arrancó tan bien en las Ligas Menores, pero luego nadie le tocaba la pelota y se ganó el llamado a las Grandes Ligas. No le dieron hit, ni le anotaron carrera en sus primeras 4.2 entradas en el Big Show, pero después pagó caro cada out, al punto que terminó la temporada con efectividad de 7.50, así que los Filis se deshicieron de él cuando necesitaban un cupo en el roster de 40 protegidos.
El nica atribuye parte de esa inconsistencia a la condición física. “También estuve trabajando en mi slider en Venezuela, mientras estuve con los Tiburones de La Guaria. Debo corregir detalles pequeños del juego y tener una mentalidad más fuerte”, valora JC.
No le presta atención al hecho que se muda a la Liga Americana, en donde hay más pólvora por el bateador designado. “En donde sea, los bateadores son los mismos. Yo debo enfocarme en sus debilidades y a buscar cómo sacar outs”, dice con firmeza.
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