Carlos Teller mantuvo su aureola de invencible y Sandor Guido volvió a tronar en juegos de postemporada. Con esta fórmula, el Bóer tomó la delantera sobre los Gigantes en la Serie Final de la Liga Profesional.
“El momento clave fue dominar a Randall Simon con bases llenas (en el quinto inning). Ese out fue clave. Yo sabía que tenía que sacarlo, si no se me complicaba el partido”, valoró Teller.
En realidad fueron varios los outs de altos kilates para el zurdo. En el tercer episodio neutralizó al mismo Simon con dos a bordo y en otra situación similar ponchó a Ofilio Castro en el séptimo.
Teller lleva ocho triunfos sin derrotas en toda la temporada. “Gracias a Dios sigo invicto, pero lo importante fue ayudar al equipo. Los fanáticos nos dieron una motivación extra y el batazo de Sandor fue determinante”, señaló.
“Teller demostró que es un gran pícher y que está en un gran momento”, dijo el mánager cubano Juan Castro.
Por su parte, Sandor dice sentirse como pez en el agua en los juegos que máxima presión.
“Me tiró (Carlos Estrella) dos cambios de velocidad y después me lanzó una recta que aproveché. Gracias a Dios estos son los juegos en los que me luzco y que el error que cometí no repercutió en el marcador”, dijo Sandor, quien en la segunda entrada disparó un doble productor de las tres carreras de la tribu.
En la otra acera, Simon le dejó saber al Bóer que esto apenas empieza. “Mañana (hoy) vamos con el mismo entusiasmo a jugar una buena pelota. He tenido muchos turnos importantes en mi carrera y así como he dado buenos batazos, también he fallado. Soy humano y puedo fallar, pero todos en el equipo nos mantenemos positivos”, apuntó el artillero curazaleño.
El segundo juego de la final será esta noche (6:00 p.m.) en Rivas, con Alexis Candelario en la loma por los Gigantes frente a Rodney Rodríguez, en un duelo de carabineros dominicanos.
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