Estados Unidos y Rusia pidieron este lunes a un «alto el fuego limitado» en Siria antes de la Conferencia de Paz prevista en Ginebra el 22 de enero, pero se mostraron divididos respecto a la participación de Irán en la reunión.
En una rueda de prensa tripartita, el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, y el enviado especial de la Liga Árabe y de la ONU para Siria, Lajdar Brahimi, pidieron la participación de Irán en esa conferencia, llamada Ginebra II, a la que hasta ahora se opuso Estados Unidos.
Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, evocó la eventual presencia de Irán afirmando que está «invitado» y que será «bienvenido» a condición que acepte los principios de la transición política en Siria, definidos en la primera conferencia realizada en Ginebra el 30 de junio de 2012.
Los tres abogaron también a favor de «intercambios de prisioneros» entre la rebelión y el régimen sirio, así como por la creación de «corredores humanitarios» en Siria. «Hemos discutido hoy la posibilidad de tratar de alentar un alto el fuego, quizá un alto el fuego empezando por Alepo», en el norte del país, dijo Kerry.
Respecto a Irán, el secretario de Estado sostuvo que Teherán tiene «todavía que decidir si apoya la aplicación del comunicado de Ginebra I» en junio de 2012, que prevé un gobierno de transición dotado de todos los poderes.
Lavrov, cuyo país apoya al régimen sirio, reiteró que «está claro que Irán y Arabia Saudí deben participar en la conferencia», que empezará en Montreux (Suiza) el 22 de enero y continuará después en Ginebra.
Brahimi, que ha invitado ya a Arabia Saudí, pero no envió invitación a Irán, insistió, por su parte en la «importancia de este país en la región, y repitió que desea su participación en la reunión.