A juicio del jurista Óscar Castillo las acciones del gobierno de Daniel Ortega representan un retroceso de la institucionalidad del país, al irrespetar la pluralidad democrática de la Asamblea Nacional, en la reciente elección de la Junta Directiva.
A criterio de Castillo, ante los abusos del poder por parte de Ortega, lo que cabe es la acción política de la fuerza opositora en el parlamento, aunque esta sea mínima.
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Además —señaló Castillo— la situación se agrava con el sometimiento de todos los poderes del Estado, que incluye el poder judicial, y lo que cabe es la denuncia pública.
Castillo se refiere así respecto a que el partido de Gobierno colocó a cinco de sus miembros en cargos de la Junta Directiva de la Asamblea, lo cual le permitirá a Ortega la aprobación de leyes que desee sin el menor rechazo de la oposición parlamentaria, dado que la voz de los opositores dentro del hemiciclo es casi nula, con un solo miembro en la directiva.
En ese sentido, Castillo sostiene que en cualquier país donde se respeta el Estado de Derecho cabría un recurso de amparo, ya que el ejecutivo irrespetó la Ley Orgánica de la Asamblea Nacional, lo que le permite dominio total del legislativo.
“En un Estado en el que la justicia se respeta y se respetan las leyes y donde hay transparencia en esos procesos cabría un recurso de amparo ( ), pero como todos sabemos eso no tendría ningún resultado porque desde el punto de vista judicial no va causar ningún efecto, porque al final hemos visto el control armónico de poder (CSJ) sometido al ejecutivo”, expresa Castillo.
RETROCESO DEMOCRÁTICO
“Para la democracia y la institucionalidad no abona en nada, sobre todo lo que tiene que ver con el irrespeto al pluralismo porque la misma Ley Orgánica de la Asamblea Nacional establece una proporcionalidad y esa proporcionalidad está en función de la representación de las fuerzas políticas en su cantidad en el parlamentó”, comentó Castillo.
El jurista afirma que el mensaje de Ortega es: “Controlar el poder legislativo, y por consiguiente controlar la agenda legislativa y las leyes que quiero que se aprueben, con un mínimo de incidencia de las otras representaciones”.
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