Bloomberg News
Los problemas económicos de Venezuela son tan agudos que el Banco Central dejó de difundir estadísticas por primera vez en la historia, lo que amenaza con aumentar aun más los costos crediticios en momentos en que el país tiene necesidades de financiamiento de 10,000 millones de dólares.
“No es la forma adecuada de manejar los datos macroeconómicos”, dijo por teléfono desde Nueva York Benjamin Wang, un administrador de dinero de PineBridge Investments LLC, que gestiona 5,000 millones de dólares de deuda de mercados emergentes y tiene bonos venezolanos. “No hay datos transparentes para medir el riesgo”.
Argentina se convirtió en febrero en el primer país que el Fondo Monetario Internacional censura por difundir datos inexactos sobre inflación.
En el informe mensual sobre inflación, que difundió 20 días después del plazo legal del 10 de diciembre, el Banco Central dijo que la oposición política al Gobierno había desestabilizado la economía luego de “la muerte de nuestro líder, el comandante Hugo Chávez”.
[/doap_box]
Los rendimientos de los bonos soberanos de Venezuela aumentaron el último año a 13.97 por ciento, el nivel más alto entre 50 mercados emergentes que analizó JPMorgan Chase Co., conforme los precios al consumidor experimentaban el mayor incremento del mundo y el presidente Nicolás Maduro afirmaba que radicalizaría la revolución socialista que inició su predecesor, Hugo Chávez, para combatir a los enemigos de la economía del país.
SIN PRECEDENTES
La decisión del Banco Central, de no dar a conocer un informe preliminar sobre crecimiento económico, gasto público y distribución de moneda extranjera, cuya difusión estaba prevista para el 31 de diciembre, fue la primera medida de ese tipo desde que la entidad empezó a publicar los datos en la década de 1990.
El banco, que también dejó de revelar la inflación anual en noviembre, dio a conocer un informe sobre movimientos mensuales de precios, en el que responsabilizó a una “guerra económica” de los crecientes costos, en tanto la escasez de dólares hace que los supermercados del país tengan los estantes vacíos.
PIERDE CREDIBILIDAD
La falta de datos de Venezuela pesará en el análisis de Fitch Ratings de la calificación del país en el primer trimestre, según Erich Arispe, el analista soberano de la compañía calificadora.
“La preocupación por los datos profundiza la incertidumbre respecto de la ya débil credibilidad de las políticas venezolanas”, dijo Arispe por teléfono desde Nueva York el 6 de enero.
Moody’s Investors Service y Standard Poor’s redujeron el mes pasado la calificación de Venezuela al nivel más bajo desde 2003 y mencionaron las políticas insostenibles del Gobierno. Las tres compañías calificadoras mantienen una perspectiva negativa en relación con sus notas.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 C