Edgard Rodríguez
Hacer más con menos, es una afirmación que contribuye a descifrar la inquietud sobre el reconocimiento que debe tener un mánager respecto a su impacto en un equipo.
Fue justo por eso que, Terry Francona con los Indios, se impuso ante John Farrell de Boston, en la escogencia del Mánager del Año 2013 en la Liga Americana.
Francona dirigió a un club cuya planilla de 73 millones de dólares, lo ubica en el sitio 23 entre 30 equipos. Farrell, condujo uno de 140 millones, quinto en el escalafón.
Claro, el mérito de Farrell fue extraer a un equipo desde el sótano y colocarlo en la cima. Eso es tremendo. Pero, a diferencia de Francona, él tenía el material para eso.
¿CASTRO O MURILLO?
En nuestro beisbol, ¿cuál es el mánager que ha hecho más con menos? El cubano Juan Castro con el Bóer. Ese equipo parecía ir hacia ningún lado, y está en la Final.
Al inicio, el picheo de los Indios proyectaba más dudas que esperanzas. Había cierta confianza en su ataque, pero la defensa y el picheo causaban gran inquietud.
Y Castro sufrió tratando de encontrarle la vuelta al equipo. Armó un infield que inspiraba menos confianza que el del Pomares, y a veces usó todo el staff para ganar.
El equipo fue consistente en su bateo con Juan Camilo, Juan Carlos Urbina, Jilton Calderón y Janior Montes, pero la ficha que estabilizó el plantel fue Logan Durán.
Y mientras Carlos Teller emergía como “as” del staff, Urbina resultó un acierto en tercera y Darwin Sevilla, un hallazgo en el short. Nadie lo previó, pero Castro lo intuyó.
A Castro se le cuestionó el manejo de los lanzadores al inicio, que era muy apurado, pero los críticos olvidaron revisar las cifras de esos tiradores. Eran tenebrosas.
EL MÉRITO DE CAIRO
Cairo Murillo hizo un buen trabajo con los Tigres. Cambió la ruta de un equipo que parecía más próximo a desmantelarse que a clasificar, pero lo enderezó y ganó.
Pero las cifras indican que su resultado como mentor, fue de 22-19. Y a diferencia de Castro, Murillo llegó a disponer de un trío abridor serio y una ofensiva potente.
Nadie, ni el Rivas, tuvo un brazo como Francisco Cruceta en esta Liga. Y los que le siguen son brazos probados: José Piña y Paúl Estrada. La clave fue saber usarlos.
A la ofensiva, los Tigres se dieron el lujo de contar con Wuilliams Vásquez, el mejor de la Liga, y seguían Esteban Ramírez, Luis Alen, Jem Argeñal y Dazzy Sharp.
El punto, es que Cairo sacó a los Tigres del cuarto lugar y los llevó al tercero. Eso es meritorio. Castro (24-17) puso al Bóer de primero pese a que tenía cara de último, lo cual lo sitúa en ventaja.
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