Alemania aceptó destruir en su territorio residuos de armas químicas sirias, como parte del programa de la ONU de desmantelamiento del arsenal de ese país antes del 30 de junio, informaron este jueves fuentes oficiales en Berlín.
«Alemania está preparada para contribuir de manera sustancial a la eliminación de las armas químicas sirias» y «tiene la voluntad y la capacidad de destruir en suelo alemán los residuos generados por la neutralización» de ese armamento, precisó un comunicado conjunto de los ministerios de Relaciones Exteriores y de Defensa.
El comunicado precisa que el gobierno federal tomó esa decisión a petición de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAC), la entidad de la ONU a cargo del desmantelamiento del arsenal químico del régimen de Bashar Al Asad.

El gobierno confiará la tarea a la empresa estatal GEKA, con sede en Munster (norte), que la llevará a cabo «con acatamiento total de las normas medioambientales», precisó el ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier.
La ministra de Defensa, Ursula von der Leyen, señaló por su lado que «Alemania dispone de una tecnología segura y de experiencia en la destrucción de residuos de armas químicas», por lo cual resulta «sensato usar esa capacidad en nombre de la comunidad internacional para contribuir al proceso de paz» en Siria, un país sumido desde hace casi tres años en una guerra civil.
Las armas químicas más peligrosas ya fueron retiradas del país antes del 31 de diciembre y la totalidad del arsenal —unas 1.290 toneladas, según las cifras declaradas— deben destruirse antes del 30 de junio.
Sobre el terreno, por lo menos 18 personas murieron al estallar este jueves un coche bomba en un pueblo de la provincia siria de Hama, en el centro del país, afirmó el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).
«La explosión fue muy fuerte y las 18 víctimas son sunitas, alauitas e ismaelitas», afirmó esta ONG con sede en Reino Unido.
Los alauitas, confesión a la que pertenece el jefe del Estado, Bashar Al Asad, y los ismaelitas son chiitas. En Siria, la mayoría de la población es sunita.
El atentado se produjo cerca de una escuela del pueblo de Al Kafate, en poder de las fuerzas del régimen. La mayoría de las víctimas son civiles, pero también figuran miembros de los comités de defensa, una milicia gubernamental local.
La televisión oficial informó de 16 muertos y de decenas de heridos en «un atentado terrorista».
Esta localidad se encuentra en la carretera que une Hama y Salamiyé, al sureste de la ciudad de Hama. La mayoría de los atentados con coche bomba han sido reivindicados por los yihadistas del Frente al Nosra y el Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL).