Bloomberg News
Los aumentos de precios están llevando a los compradores japoneses a comprar menos mayonesa, lo cual pone en evidencia la fragilidad de cualquier reactivación económica a menos que los salarios sigan el ritmo de los costos de vida.
[/doap_box]
La producción de la salsa cayó 5.1 por ciento en los cinco meses previos al 30 de noviembre con respecto al mismo periodo del año anterior, reflejando en parte el acopio antes de que Kewpie Corp. y Ajinomoto Co. subieran hasta 9 por ciento los precios en julio y agosto.
En noviembre, el costo de vida en Japón, sin incluir los alimentos frescos, subió hasta su nivel más alto en cinco años en tanto los salarios continuaron un descenso que comenzó en junio de 2012.
GRAN PESO
Menores ganancias, precios más altos y un aumento del impuesto a las ventas que se avecina presentan una triple carga para los hogares en la tercera economía más grande del mundo, lo cual llevó al gobernador de Banco del Japón, Haruhiko Kuroda, a instar a los dirigentes empresarios regionales a elevar la remuneración básica.
Si bien las permutas indican una inflación anual de 2.12 por ciento para los próximos dos años, economistas consultados por Bloomberg News dijeron que Banco del Japón modificará o abandonará su meta de 2 por ciento.
“La tendencia parece indicar que está dándose una inflación ‘mala’”, dijo Toru Suehiro, economista de mercado en Tokio en Mizuho Securities Co., refiriéndose a la caída en la producción de mayonesa. “El acopio muestra que los consumidores son sensibles a los precios. Si los salarios hubieran subido, no se habría producido semejante acopio”.
Si bien 15 años de deflación bajaron el costo de vida, los consumidores de Japón no tenían un poder adquisitivo tan grande como el de otros países desarrollados. Los salarios cayeron 8 por ciento desde que alcanzaron su pico máximo en 1998, muestran cifras del Ministerio de Trabajo.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 C