Justo Rivas ha jugado en seis torneos en esta década y sus promedios de bateo en cada uno han sido .345, .303, .357, .355, .382 y .333. LA PRENSA/URIEL MOLINA

Aún truena duro

Justo Rivas ganó unas libras de más y de pronto perdió el respeto de muchos, aun cuando sigue siendo uno de los principales bateadores de nuestro beisbol.

Justo Rivas ganó unas libras de más y de pronto perdió el respeto de muchos, aun cuando sigue siendo uno de los principales bateadores de nuestro beisbol.

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.350 batea Justo Rivas en los seis torneos de esta década (tres profesionales y tres del Pomares), con 436 hits en 396 juegos, más 30 jonrones, 236 carreras anotadas y 233 impulsadas.

.353 tiene de promedio Jimmy González en esta década, debido a 370 imparables en 1,048 oportunidades. Su promedio más bajo .314 en la Profesional 2011-12 con Granada.

.354 es el promedio de Ofilio Castro, por 405 cohetes en 1,143 turnos. En esta liga bateó .306 poniendo en riesgo la racha.

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Justo compone con Jimmy González y Ofilio Castro el exclusivo club de bateadores de .300 en cada una de las tres ediciones de la Liga Profesional y los tres campeones nacionales Pomares de esta década.

De esos seis torneos, el artillero originario de Masaya ha sido el mejor bateador de su equipo en cuatro oportunidades.

“Yo diría que sí he sido un poco subestimado en los últimos años, cuando todavía mantengo un buen nivel de rendimiento y aunque he subido un poco de peso, no soy del todo lento corriendo las bases y trato de ponerle ganas al asunto”, señala el patrullero de los Gigantes del Rivas, quien finalizó como sublíder de los bateadores de esta temporada en la Profesional con .333.

En nuestro medio, es común etiquetar a los peloteros y desde que Justo fue separado de la Selección Nacional por su condición física, aún no ha sido visto como aquella figura de primer orden, cuando en realidad sigue siendo una de las más grandes amenazas en el plato en nuestro beisbol.

“Claro que quiero bajar un poco de peso y tener una mejor condición física. Esa es mi meta para el Pomares. Ahorita en la Profesional no podía someterme a un plan porque se juega diario, mientras que en el Pomares tendré la oportunidad de dedicarme un poco más al gimnasio”, reflexiona el artillero de 33 años, quien todavía tiene mucho que ofrecer.

Cuando la carrera de Justo tomó vuelo hace 10 años, se presentó como el nuevo tumbacercas de nuestro beisbol, sin embargo se inclinó más por el swing horizontal y hasta ha ganado un título de bateo en la Profesional y en el 2013 empató el récord de dobles en una temporada con 31.

Aunque Justo no llegó a ser una versión de Ernesto López, ha mantenido algún nivel jonronero en el Pomares y el año pasado se convirtió en el primer bateador de 100 jonrones con bate de madera.

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