Unos iraquíes sunitas abandonan Faluya a causa de la lucha armada en la ciudad, el 6 de enero de 2014

Un grupo vinculado a Al Qaeda se hace con el control de Faluya

El Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL), un grupo vinculado a Al Qaeda que se hizo con el control de la ciudad iraquí de Faluya, llamó el martes a los sunitas a continuar su combate contra las fuerzas armadas gubernamentales, que retrasaron su asalto para liberar esta localidad.

El Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL), un grupo vinculado a Al Qaeda que se hizo con el control de la ciudad iraquí de Faluya, llamó el martes a los sunitas a continuar su combate contra las fuerzas armadas gubernamentales, que retrasaron su asalto para liberar esta localidad.

Al menos 56 personas perdieron la vida el martes en Irak, más de la mitad en la provincia de Al Anbar (oeste), donde los combatientes vinculados a Al Qaeda ganan poder.

Así, en los últimos días, el EIIL se hizo con el control de Faluya y de diversos barrios de Ramadi, situadas a 60 y 100 kilómetros al oeste de Bagdad, respectivamente.

Localización de los combates entre los yihadistas del EIIL en Siria y en Irak

Esta es la primera vez desde 2003, cuando se produjo la insurrección en respuesta a la invasión de Irak liderada por EE.UU., en que unos insurgentes vinculados a Al Qaeda toman abiertamente el control de zonas urbanas en Irak.

El portavoz del EIIL, Mohamed Al Adnani, pidió a los sunitas que sigan luchando en un mensaje de audio publicado en sitios web yihadistas. «Sunitas (…) no dejen las armas porque si las dejan ahora, los [chiítas] les esclavizarán y no se levantarán de nuevo», afirmó.

El asalto de envergadura a Faluya anunciado por varios altos responsables gubernamentales fue aplazado provisionalmente.

«Por el momento, es imposible lanzar un asalto contra Faluya», declaró a la AFP el portavoz del ministerio de Defensa, Mohamed Al Askari. Hay que evitar «que corra la sangre de sus habitantes», agregó.

Hace dos días, una fuente gubernamental había anunciado que el Ejército preparaba una importante operación para recuperar la ciudad, pero el primer ministro, Nuri Al Maliki, llamó el lunes a las tribus sunitas de la región a expulsar ellos mismos a los «terroristas».

Un alto responsable tribal de Faluya, el jeque Ali Al Hamad, dijo que los combatientes del EIIL abandonaron la ciudad y que los únicos hombres armados presentes eran «hijos de las tribus».

No obstante, siguieron desplegándose refuerzos alrededor de Faluya, ciudad de la cual un gran número de habitantes han huido en los últimos días y en donde se escucharon tres fuertes explosiones por la mañana, según un testigo.

Un asalto contra esta ciudad de mayoría sunita podría agravar las tensiones entre la minoría sunita del país y el Gobierno, dirigido por los chiítas.

Constituye además un gran desafío para las fuerzas iraquíes, que hasta el momento no han llevado a cabo un ataque de esta magnitud desde la retirada de los últimos soldados estadounidenses hace dos años.

Mientras tanto, en Ramadi, el Ejército intentó, sin éxito, reconquistar el lunes por la noche zonas controladas por el EIIL en el sur de la ciudad, según un oficial de policía.

Los combates dejaron cuatro muertos y 14 heridos entre los civiles, dijo a la AFP Ahmed Abdel Salam, médico del hospital de Ramadi, que no contaba con un balance de víctimas tanto entre los militares como entre los insurgentes.

Aceleración de las entregas estadounidenses

El martes, las fuerzas aéreas lanzaron un ataque contra los yihadistas que conducían vehículos «cargados de armas pesadas» por una plaza de Ramadi, según Askari. Al menos 25 insurgentes murieron, añadió.

Desde el viernes, más de 230 personas han muerto en Faluya y Ramadi, sobre todo yihadistas, según las autoridades.

Desde Washington, el Pentágono anunció una aceleración en las entregas ya previstas de misiles y de 'drones' de vigilancia a Irak. «Aceleraremos la entrega de 100 misiles Hellfire suplementarios, que estarán listos para ser entregados en la próxima primavera», al igual que 10 'drones' de observación ScanEagle, declaró el coronel Steven Warren.

Los misiles Hellfire, concebidos originalmente como un arma anti-tanque, pueden ser disparados desde helicópteros o aviones.

El secretario de Estado John Kerry expresó el apoyo de EE.UU. a las autoridades iraquíes, pero con reservas, en esta «lucha, que al final van a tener que ganar ellos».

La provincia de Al Anbar, en la que se encuentran Ramadi y Faluya, se convirtió en un bastión de la insurrección sunita tras 2003, donde las tropas estadounidenses sufrieron duras pérdidas. Las fuerzas iraquíes y norteamericanas recuperaron su control, sobre todo al conseguir el apoyo de tribus sunitas a finales de 2006.

Pero dos años después de la salida de las últimas tropas de EE.UU., los rebeldes vinculados a Al Qaeda recuperaron fuerza, apoyándose en el conflicto en Siria y en el creciente descontento de la minoría sunita, que acusa al primer ministro, el chiíta Nuri Al Maliki, de acaparar el poder y marginarlos.

Por otro lado, el martes, 27 personas perdieron la vida en varios ataques, entre ellos 12 hombres y mujeres abatidos en un burdel de Bagdad y siete policías en un puesto de control de Samarra, al norte.

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