El resurgimiento de los Tigres de Chinandega no fue obra de un solo jugador, pero sí pudo haber sido uno el que les dio el impulso final para levantarse de las cenizas, y ese tuvo que ser el tirador dominicano Francisco Cruceta.
Cruceta abrió su primer juego con los Tigres el 30 de noviembre, cuando el equipo estaba en el sótano a cuatro juegos de distancia del tercer lugar que ocupaba el Oriental, y el dominicano se encargó de borrar esa diferencia.
Cruceta tiene balance de 7-0 en dos campañas en la Liga Profesional, con efectividad de 2.54 en 74.1 entradas, más la tremenda relación de 22 bases por bolas por 80 ponches.
Jugó en las Grandes Ligas del 2004 al 2008 con Cleveland, Seattle y Detroit. Y en los últimos años se ha movido en las ligas de Corea, Italia y Estados Unidos.
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Como si se hubiera tratado de un plan bien concebido, Cruceta fue recortando la distancia al derrotar a los granadinos las cuatro veces que lo enfrentó en un periodo de 30 días.
Cruceta no le dio la mínima oportunidad al Oriental. El 30 de noviembre los dejó en seis hits y dos carreras en seis entradas, sin dar bases y con nueve ponches.
El 11 de diciembre les tiró juego completo de siete imparables y dos anotaciones, una de ellas sucias, nuevamente sin perder la ruta del home, mientras propinaba siete “kaes”.
El 21 de diciembre, con apenas cuatro días de descanso después de una difícil apertura ante los Gigantes, el dominicano pintó siete ceros ante el equipo de Granada, con tres hits, dos bases y cinco ponches, y el 29 de diciembre, a pesar de recibir 13 cohetes, solamente admitió una carrera en siete episodios y nuevamente liquidó al Oriental.
En ese trayecto de cuatro partidos, tuvo balance de 4-0 y efectividad de 1.24 en 29 entradas.
Cruceta terminó invicto en la temporada regular, con balance de 5-0 en ocho juegos, siete de ellos como abridor. Aparte de sus cuatro éxitos ante Granada, venció una vez al Rivas y salió sin decisión en un duelo ante el Bóer.
Aunque llegó casi a la mitad de la temporada, compartió el subliderato de victorias de la liga, a dos de Carlos Teller, fue el sexto mejor en efectividad con 2.88 y fue el único abridor con más ponches (51) que innings lanzados (50.0).
Francisco Cruceta ha tirado en dos temporadas aquí, en ambas llegando tarde a la liga. En el 2011-2012 vino en la recta final para reforzar al Bóer y los llevó a ganar el cetro. Cruceta tiene balance de 7-0 en dos campañas en la Liga Profesional, con efectividad de 2.54 en 74.1 entradas, más la tremenda relación de 22 bases por bolas por 80 ponches. Jugó en las Grandes Ligas del 2004 al 2008 con Cleveland, Seattle y Detroit. Y en los últimos años se ha movido en las ligas de Corea, Italia y Estados Unidos.
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