Josué Bravo
Autoridades migratorias y policiales de Costa Rica devolvieron de la frontera de Peñas Blancas y sus alrededores a 3,800 nicaragüenses que pretendieron ingresar de modo irregular, evadiendo los controles legales durante fin y principio de año.
Según el viceministro de gobernación, Freddy Montero, “algunos procesos de rechazos de personas ocurrieron porque no cumplían con los requisitos de ingreso”.
“Son unas 3,800 personas que fueron rechazadas, ya sea por parte de la Policía Profesional de Migración o por la policía de fronteras, pero todo este operativo de trabajo (de fin y principio de año) fue con mucho orden, lo cual es satisfactorio para las autoridades”, indicó.
Por otra parte, en el consulado costarricense en Managua recibieron atención más de 17,000 nicaragüenses desde el 11 de diciembre que reabrió en sus nuevas oficinas, informó la cancillería tica.
Esa cifra es el triple de lo que atendía hasta su cierre en agosto. El nuevo consulado atendió en promedio a 1,200 personas diarias, pero su capacidad es para atender a 2,000.
El rechazo es una figura administrativa que aplican autoridades migratorias a los extranjeros que pretenden ingresar a Costa Rica evitando controles migratorios, es decir, por los llamados puntos ciegos que existen en la frontera.
A pesar de estos rechazos, unos 45,000 nicaragüenses retornaron a Costa Rica durante los primeros días de enero, de ellas unos 16,000 cruzaron Peñas Blancas el fin de semana.
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