Cairo Murillo es un escultor de lo imposible, sus palabras de unidad e integración en conjunto han calado en sus jugadores. No ha ganado porque sí, ni resucitó a Lázaro, pero ha logrado que sus jugadores crean en ellos y conseguir un asombroso resurgir.
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Hoy se enfrenta a otro reto, en el que vivirá una nueva experiencia. Será su primera vez en una serie de semifinal como mánager, y el conjunto de los Tigres del Chinandega no luce como favorito ante un consistente equipo de Rivas, catalogado como el predilecto para ser campeón desde un inicio.
“Sé que no somos favoritos, ni tenían muchas esperanzas de que podíamos clasificar, eso no significa que no tenemos nada que perder, pero siempre yo apuesto por mantenernos unidos, confiando como equipo que es lo que somos”, indicó Murillo.
Murillo asegura que no tienen el rol de picheo establecido para esta serie, excepto que para el juego de hoy iniciará con José Piña, (3-3 y 2.78).
Probablemente, Piña sea seguido por Francisco Cruceta (5-0 y 2.88). Además, indicó no disponer de un tercer abridor porque al venezolano Paul Estrada lo podría ocupar para relevos largos si el equipo lo necesita.
Por otro lado, el mánager chinandegano expresó que la base para salir airoso es que la tanda central del line up encabezada por Esteban Ramírez, líder en empujadas con 35; Luis Allen que terminó con .326 de promedio y Wuilliams Vásquez, campeón de bateo, continúen explosivos con el madero.
“Rivas está bien armado y nuestro picheo se tiene que encargar de ellos, nosotros jugaremos unidos cada inning, cubriremos cada pelota y batearemos cuando sea oportuno”, expresó Murillo.
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