Al menos diez personas murieron y nueve resultaron heridas este lunes por una explosión en el domicilio de un jefe tribal en el convulso noroeste de Pakistán, informaron las autoridades.
La explosión se produjo en una remota localidad cercana a la frontera con Afganistán, en el Valle de Tirah, escenario frecuente de enfrentamientos entre el ejército paquistaní y los rebeldes talibanes.
Tyrah se halla en una de las siete zonas tribales semiautónomas que bordean Afganistán. Se trata de territorios asilados y pobres, frecuentemente afectados por atentados y violencia política o mafiosa.
«Las primeras informaciones sugieren que el estallido, provocado por explosivos, mató al menos a 10 personas, entre ellas tres niños, e hirió a otras nueve», dijo a la AFP un alto funcionario de la administración local, Nasir Jan.
También explicó que la explosión tuvo lugar en la zona de recepción de la vivienda de un jefe tribal local.
«Estamos intentando establecer la naturaleza exacta de la explosión», dijo Jqan.
Otro funcionario de la administración local confirmó el incidente y el número de víctimas.
El ejército paquistaní combate desde hace varios años la tenaz rebelión de los talibanes del TTP en sus zonas tribales, consideradas por Estados Unidos como principal retaguardia de los talibanes afganos, quienes a su vez, del otro lado de la frontera, combaten contra las fuerzas de la coalición internacional presente en este país.