Un sirio intenta pasar por encima de los escombros con su bicicleta en una calle de Deir Ezzor, en el noreste del país, el 4 de enero de 2014

Jarba, reelegido al frente de la Coalición Nacional opositora siria

Ahmad Jarba, que dirige la Coalición Nacional siria desde julio de 2013, fue reelegido este domingo en Estambul al frente de esta alianza opositora al régimen de Damasco, indicó la Coalición en un comunicado.

Ahmad Jarba, que dirige la Coalición Nacional siria desde julio de 2013, fue reelegido este domingo en Estambul al frente de esta alianza opositora al régimen de Damasco, indicó la Coalición en un comunicado.

Jarba se hizo con 65 votos, 13 más que su único rival, Riad Hijab, el desertor más conocido del régimen del presidente Bashar Al Asad.

Ahmad Jarba, reelegido para seis meses, ha estado al frente de la Coalición Nacional siria desde el 6 de julio. Tiene muy buenas relaciones con Arabia Saudía, uno de los principales apoyos de la oposición siria.

Jarba, nacido en 1969 en Qamishli, en el noreste de Siria, cerca de la frontera con Turquía, es un musulmán sunita que trata de convencer a los países árabes y a los países occidentales de que armen a los rebeldes.

Durante la reunión que se celebra en Estambul, la Coalición también tiene que decidir este lunes si participa o no en la conferencia de paz sobre Siria prevista para el 22 de enero en Suiza.

El Consejo Nacional Sirio (CNS), el grupo más importante de la oposición, anunció que boicoteará la conferencia, bautizada Ginebra 2.

Este boicot reavivó los temores a que la Coalición rechace participar en la conferencia internacional, promovida por Estados Unidos y Rusia. Samir Nashar, un miembro del Consejo, aseguró que «Ahmad Jarba no quiere ir a Ginebra».

En un primer momento, la coalición anunció los nombres de tres miembros para compartir la vicepresidencia. Pero, más tarde, precisó que celebrará una nueva votación este lunes tanto para ese cargo como para el de secretario general.

Para el puesto de secretario general, se espera el nombramiento de un poderoso empresario vinculado a Catar, Mustafa Al Sabbagh, o bien del actual titular, Badr Jamus.

Estados Unidos reconoció el domingo por primera vez que Irán puede desempeñar un papel «constructivo» en la próxima conferencia internacional de paz sobre Siria, por boca de su secretario de Estado, John Kerry.

Durante su visita a Jerusalén, Kerry dijo a la prensa que «estaríamos contentos de que Irán sea constructivo». «Todo el mundo estaría contento de que Irán sea constructivo», agregó.

Estados Unidos ha venido denunciando en numerosas ocasiones el apoyo militar de la República Islámica al presidente sirio, así como al movimiento chiita libanés Hezbolá, que ayuda al régimen de Damasco en su pugna contra la rebelión.

«¿Podrían (los iraníes) contribuir al margen? ¿Hay alguna forma, concebible, de participar? ¿Podría su misión en Ginebra estar allí para ayudar en el proceso? Puede que haya formas de que eso ocurra», dijo Kerry.

No obstante, puntualizó, la invitación a la conferencia es competencia del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon.

Kerry pidió también a Irán que colabore en cuanto a su programa nuclear, tras el histórico acuerdo provisional alcanzado en Suiza a finales del pasado noviembre.

El régimen sirio insiste en la necesidad de que Irán, su principal apoyo, participe en la conferencia de paz, que debe abrirse en la localidad suiza de Montreux y continuar en Ginebra.

El objetivo de las conversaciones es encontrar una salida negociada a un conflicto que en casi tres años se ha cobrado más de 130,000 muertos, según el recuento de una ONG siria.

La coalición opositora siria insiste en que el presidente Asad no puede formar parte de ningún proceso de transición, un extremo al que el gobierno de Damasco se opone.

Sobre el terreno, los rebeldes sirios de un distrito situado en el norte de Damasco, Barzeh, acordaron el domingo un alto el fuego local con el gobierno, después de casi un año de batalla, afirmaron unos activistas.

«Tras una intensa negociación en los últimos días entre el régimen y el Ejército Sirio Libre a través de mediadores del barrio, se ha alcanzado el siguiente acuerdo: un alto el fuego entre las dos partes», indicó en un comunicado el consejo opositor local.

Ambas partes acordaron también «la retirada del ejército de todo Barzeh y la limpieza de las calles» de los cadáveres yacientes, según el comunicado.

Un activista local, Abu Ammar, dijo a la AFP por internet que aunque el acuerdo aún no se ha aplicado del todo, «la intensidad de la batalla se ha reducido considerablemente en los últimos tres días».

La tregua contempla también el regreso en dos semanas de los vecinos que huyeron y la restauración de los servicios.

Buena parte del distrito de Barzeh ha quedado destruida por la batalla, desde que comenzara en marzo pasado una guerra total en la zona, con bombardeos casi diarios por parte del ejército regular.

Poco antes, la agencia oficial SANA aseguró que «200 miembros del llamado Ejército Sirio Libre y el Frente al Nusra (yihadista) se entregaron» a las fuerzas del régimen.

Abu Ammar negó que esto fuera cierto y dijo que se trata de una «táctica para presionar a la oposición durante las negociaciones».

Hace varias semanas, los rebeldes de Moadamiyet Al Sham, una ciudad en manos de opositores al suroeste de Damasco y asediada por el ejército, alcanzaron un acuerdo similar con el gobierno, con lo que pudo entrar comida por primera vez en meses.

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