ACAN-EFE
A pesar del aumento en el último años en más de un 30 por ciento del número de agentes en la Policía Nacional Civil (PNC), Guatemala sigue sin derrotar la violencia que en el 2013 se cobró la vida de 16 personas cada día.
De acuerdo con las estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), el año pasado se registraron 6,072 homicidios, 47 más que los 6,025 del 2012.
De hecho, en los próximos días serán entregadas a las fuerzas de seguridad más de 17,000 armas de fuego nuevas que fueron adquiridas por las autoridades a una empresa italiana.
Este año, el gobierno de Pérez Molina también se ha planteado graduar a otros 5,000 agentes para que la cifra de policías llegue a 35,000.
“El 2014 debe ser el año en el que se miren los resultados en materia de seguridad” y los retos son avanzar en tecnología y equipamiento de la Policía, y bajar la tasa de homicidios, sostiene el mandatario guatemalteco.
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El Gobierno del presidente de Guatemala, el general retirado Otto Pérez Molina, ha puesto empeño en garantizar la tranquilidad de los más de 15 millones de habitantes a través del llamado Pacto por la Seguridad, Justicia y Paz, uno de los pilares de su administración que el próximo 14 de enero llegará a la mitad de sus cuatro años.
Este pacto incluye la acción de una Fuerza de Tarea en la que participan tanto policías como miembros del Ejército, pero la población continúa con una mala percepción de la seguridad, según el analista guatemalteco Renzo Rosal.
El año pasado las fuerzas de seguridad capturaron a 49,633 personas por diversos delitos, entre ellos asesinato, narcotráfico y extorsiones.
MENORES EN CRIMEN ORGANIZADO
La cifra fue superior en un 12.87 por ciento a las 43,970 detenciones de 2012.
Entre los detenidos en 2013 figuran más de 7,500 menores de edad, que en su mayoría fueron reclutados por el crimen organizado debido a que la ley local impide imputar a menores de edad.
El excanciller de Guatemala, Edgar Gutiérrez, asegura que a pesar de los esfuerzos de las autoridades, falta mucho por derrotar a la ola de criminalidad que prevalece en el país.
Según este analista, en Guatemala persiste la impunidad y una alta tasa de homicidios, pero reconoce que hubo esfuerzos para contener la ola de violencia que ya lleva 17 años, es decir, desde la firma de los Acuerdos de Paz el 29 de diciembre de 1996 que pusieron fin a 36 años de conflicto interno con 250,000 víctimas, entre muertos y heridos.
“Los esfuerzos fueron notables porque hubo coordinación entre el Ministerio de Gobernación y Público, particularmente para perseguir a las bandas de secuestradores y organizaciones de trata de personas”, refirió.
Algunos analistas vinculan la criminalidad con el índice de pobreza, que en este país centroamericano afecta al 52 por ciento de sus habitantes, a ello se puede sumar la falta de oportunidades de empleo, la desintegración familiar, y la influencia de los cárteles de la droga que utiliza a buena parte de Centroamérica como puente para llevar los narcóticos al jugoso mercado estadounidense.
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