El Rally Dakar Sudamérica se puso en marcha ayer con una largada simbólica en la ciudad argentina de Rosario, para una carrera de unos 9,000 kilómetros por Argentina, Chile y Bolivia, país este último en el que la acción podría verse entorpecida si se cumple una amenaza de indígenas, de bloquear el salar de Uyuni por cuestiones ambientales. A bordo de un cuadraciclo, el boliviano Walter Nosiglia, precisamente, abrió la ceremonia frente al histórico monumento a la Bandera en esta ciudad portuaria, cuna entre otros de Lionel Messi y Ernesto “Che” Guevara. Los vehículos pasaron ante una multitud como si fuesen modelos en una pasarela.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A