German García
Omar Cisneros no logró resucitar a los Orientales del Granada, pese a que días atrás había dicho no tener miedo y “ser como el Yambito”.
Faltando siete partidos y a dos juegos atrás de los Tigres de Chinandega, Cisneros tomó una gran responsabilidad al convertirse en mánager de los Orientales, sustituyendo a Hubert Silva, pero flaqueó y el ímpetu de Chinandega fue mayor.
Esta vez no hubo magia de Cisneros, hasta la eliminación de su equipo luego de 5 juegos terminó con un balance desfavorable (2-3). Las dos victorias fueron contra el Bóer cuando parecía que el mánager era la inyección que el Oriental necesitaba, sin embargo el naufragio de Marino Salas y Carlos Morla frente a los Tigres fue clave para que el Chinandega sacara provecho.
La astucia y poder de Wellington Dotel, el contacto de Jimmy González y la fortaleza de Ronald Garth estuvieron en constante aporte a la ofensiva, pero no fue suficiente para resucitar al equipo que pierde 9 de sus últimos 15 partidos.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A