El descenso del nivel del mayor lago de agua dulce de China, Poyang, por la caída de las precipitaciones meteorológicas y del impacto medioambiental causado por la faraónica represa de las Tres Gargantas, ha dejado al descubierto un puente histórico de 2,930 metros de largo.
Según los expertos citados por el diario Noticias de Pekín, el puente, de granito, fue construido hace unos 400 años bajo la dinastía Ming. El inmenso lago en la provincia central de Jiangxi cubría una superficie de 4,500 kilómetros cuadrados.
Según un reportaje de la televisión pública CCTV, difundido en noviembre, el lago cubre ahora menos de 1,500 km cuadrados, lo que acaba con la forma de vida de las comunidades locales de pescadores y con la fauna y la flora de este ecosistema.
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