Carlos Teller es supersticioso, no da entrevista antes de un partido cuando va a lanzar, se sienta en una esquina del dogout preparándose mentalmente para luego lanzar los latigazos de zurda que hacen tambalear al equipo rival. Él se dio cuenta que en este hábitat hay que ladrar con vehemencia y controlar impulsos para sobresalir cuando sea necesario.
El Teller de hoy posee un contraste con el del ayer, en la Liga de Beisbol Profesional Nacional (LBPN) de la temporada anterior, no consiguió una sola victoria, turbó su desarrollo con cinco derrotas y 4.61 de efectividad, mientras esta temporada ha sido una antítesis debido al deslumbrante rendimiento obtenido con siete juegos ganados sin derrota alguna.
Las enseñanzas y la proliferación de su picheo, conseguido esta temporada en las ligas menores con los Gigantes de San Francisco están visibilizándose hasta el punto de uno de los zurdos más temidos este año de la liga.
Ahora su preocupación no son tanto los bateadores. “Me preocupo más por las bases por bolas, que parece que estoy casado con ellas”, dijo Teller después de actuar en su probable última salida de la campaña y salir sin decisión luego de 5.2 inning, cinco ponches, una base por bolas y tres carreras limpias frente al equipo rivense.
Con 27 años y teniendo en su historial el haber militado en la organización de los Piratas de Pittsburg, el cual una lesión en su brazo de lanzar entorpeció el sueño de llegar a la gran carpa, posteriormente jugar en ligas independientes y mexicanas, han hecho de Teller el mejor lanzador zurdo del Bóer, además de alguien con mucha experiencia a su corta edad, que a pesar de expresar que ha tenido suerte, este bagaje de conocimiento lo convierte e
n una consecuencia del destino.
El joven que se levanta todos los días pensando en ser mejor, ha tenido dos organizaciones de la MLB interesadas en adquirir su servicio, sin embargo, su agente no ha podido llegar a un acuerdo, a pesar de ello Teller también ha sido contactado por un equipo de la Liga Japonesa pero no hay plena seguridad en la firma, y equipos mexicanos donde él ha jugado de la Liga de Chihuahua anteriormente muestran la disposición en firmar un contrato por tres años con él, no obstante su pirámide está enfocada en los Estados Unidos, luego Japón y finalmente México.
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