El primer ministro indio, Manmohan Singh, anunció este viernes que no aspirará a un tercer mandato, independientemente del resultado de las elecciones previstas para el mes de mayo.
«En unos meses, después de las elecciones generales, daré el testigo a un nuevo primer ministro», dijo Singh en una conferencia de prensa.
Singh, de 81 años, ya ha dejado entrever que quiere dejar su plaza a Rahul Gandhi, heredero de la dinastía que ha dominado la vida política india desde la independencia.
«Rahul Gandhi sería un excelente candidato. Espero que nuestro partido lo designe en su momento», dijo el primer ministro.
Según los sondeos, el Partido del Congreso -del que forma parte Singh- tiene pocas posibilidades de ganar las elecciones previstas para mayo de este año frente al partido de la oposición Bharatiya Janata Party (BJP), dirigido por Narendra Modi.
«Sería un desastre para el país que Narendra Modi se convierta en primer ministro», dijo Singh, en un ataque frontal al líder de este partido nacionalista hindú.
La reputación que se labró Singh, en particular a través de las reformas que emprendió cuando era ministro de Finanzas en los años 1990, se ha visto ensombrecida por un rosario de escándalos de corrupción y la desaceleración de la economía, pese a las políticas de su gobierno en favor de los más pobres de la India.