Wilih Narváez
El pecado de dos hermanos fue poner su mirada de amor en la misma mujer.
En ese tiempo que estuvo detenido, supuestamente su hermano habría sostenido amoríos con su cuñada, lo que desencadenó la furia que acabó en tragedia.
Para la Policía ambos sujetos eran reconocidos porque se dedicaban a cometer delitos.
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José Andrés Valdivia Hernández (23), aún tiene su rostro con machas hemáticas. Tiene varios tatuajes y en su pecho a simple vista, se observan las secuelas de las heridas que ha recibido con algún tipo de arma.
A las 3:30 a.m. de ayer, la soledad de la madrugada fue interrumpida por gritos, golpes, sangre y hasta por la presencia policial. El barrio San Francisco de Asís, ubicado en Ciudadela Tipitapa, fue el escenario donde ocurrió el parricidio.
Ahí, José Concepción Valdivia Hernández (26), recibió una puñalada en el pecho supuestamente a mano de su propio hermano.
Valdivia se declaró inocente del delito que lo están señalando. “Se enterró el cuchillo solo, yo salí corriendo, llegó (José Concepción Valdivia) a mi casa tomado y tirando piedras”, dijo el detenido.
El comisionado Mario Aguilar, jefe de seguridad pública del Distrito Ocho de Tipitapa, asegura que este hombre es de los que representa trabajo para la Policía.
La Policía finalmente capturó al autor del crimen identificado plenamente por varios testigos de la zona. El caso quedó esclarecido y está tipificado como parricidio.
En Tipitapa, la noticia se regó como pólvora y están consternado que en estos tiempos todavía se repitan esos hechos.
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