Freddy Potoy Rosales
“Mr. Carter probó el guapote en el restaurante Villa Paraíso y parece que le gustó mucho”, resaltaron Kofler y Flores.
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Jimmy Carter llegó de sorpresa, y con él, familiares, amigos y un dispositivo de seguridad. Era la primera vez que un expresidente de los Estados Unidos visitaba la Isla de Ometepe. El pasado lunes, tanto Billy Arcia, administrador del Ferry Ometepe, en Moyogalpa, como Moisés Ghitis, propietario de los museos El Ceibo, de cerámica precolombina y de numismática, estaban sorprendidos por la llegada de quien en algún momento fue el hombre que dirigió el país más poderoso de la tierra.
Carter empezó a sorprender desde que subió al Ferry Ometepe, cuando le dijo a Bismarck González (patrón de cabotaje) que le permitiera timonear el barco, ya que él había sido miembro de la marina de los Estados Unidos y que había gobernado barcos. Estuvo casi media hora al frente de la embarcación hacia Ometepe.
Según Arcia, desde el ferry solicitó al hotel Villa Paraíso, ubicado frente a las playas de Santo Domingo, en el municipio de Altagracia, que le prepararan un hermoso guapote para comer junto con su esposa. Esto fue confirmado por doña Sonia Kofler y el doctor Carlos Flores, propietarios del local.
Por su parte, Ghitis expresó que el expresidente Carter se fue muy contento de ver las colecciones de los museos y, al ver la galería de fotos de expresidentes de Nicaragua, recordó a cuántos de ellos conoció.
La visita de Carter a Nicaragua ha sido manejada con mucho sigilo, pues fuentes extraoficiales dicen que se trata de una gira privada en la que está de vacaciones. Los medios de comunicación no han tenido acceso a su agenda ni a él.
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