Las provincias argentinas Misiones, Corrientes y Santa Fe, ubicadas sobre el río Paraná, declararon ayer alerta en sus costas tras producirse un nuevo ataque de peces de la familia de las pirañas.
El fenómeno, que el miércoles dejó 70 heridos, es atribuido por expertos a las altas temperaturas y a la desaparición de especies que contribuían a mantener el equilibrio del ecosistema.
El jueves fueron heridos un niño y cuatro adolescentes según las autoridades.
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