Noel Amílcar Gallegos
Unas flores plásticas es lo único que queda sobre lo que fue una fosa con desperdicios avícolas, en el vertedero municipal del municipio de Nindirí, en donde falleció de forma trágica, por sumersión, la menor Marbely Sánchez, de 7 años, el pasado jueves en horas de la tarde.
Según algunos testigos y compañeros de trabajo de la progenitora, Ana Raquel Calero Sánchez de 38 años, la niña quedó a solas por unos minutos mientras su mamá buscaba objetos para reciclar.
“Nosotros como compañeros de trabajo tuvimos que actuar, yo metí la mano debajo del montón de cebo y logré tomarle uno de los pies y luego la jalé hacia arriba y la logramos sacar. Eso fue en un descuido porque al parecer la niña quería sacar una sombría y todo hace indicar que se resbaló. Ese hueco tenía como año y medio de estar así, sin tapar”, dijo Nazario Bello.
Los trabajadores del basurero tuvieron la ayuda del Cuerpo de Bomberos de Masaya y Nindirí, así como de la Asociación de Bomberos de Nindirí.
Algunos compañeros de trabajo de la mujer se quejan porque hay otras fosas con desperdicios que siguen abiertas y que es un peligro inminente para los menores que llegan al lugar.
A pesar de que un rótulo prohíbe la entrada a niños al basurero, y que si no hubiese sido por la tragedia las autoridades municipales de Nindirí no hubieran cerrado la fosa, dijeron pobladores.
El bombero Rodolfo Boniche informó que recibieron la información de la tragedia en horas de la tarde de anteayer, “cuando llegamos hicimos una búsqueda por un perímetro, la llamamos a un celular que ella andaba, pero estaba apagado”.
“Con maquinaria pesada se decidió abrir otra zanja, hasta que detectamos el cuerpo. Calculamos que pudo haber tardado lo más unos cinco minutos en ahogarse la niña, porque ese cebo era muy denso”, dijo el bombero.
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