Judith Flores
Corresponsal/Miami
“Me parece que el orden democrático está en juego en Nicaragua”, es la opinión del Congresista –demócrata- Joe García, al referirse a los cambios a la Constitución aprobados en primer instancia por la bancada oficialista en la Asamblea Nacional, con el apoyo del diputado liberal constitucionalista, Wilfredo Navarro, cambios que le permitirán al presidente inconstitucional, Daniel Ortega, ampliar el poder y mayor control en el país.
Las Reformas a la Constitución que deberán ser ratificadas en la próxima legislatura para entrar en vigencia, le otorgará licencia al gobernante sandinista para reelegirse a la presidencia de manera indefinida, además le otorga concesiones al Ejército, una maniobra de Ortega que ha puesto en tela de juicio el profesionalismo y la imparcialidad que las fuerzas armadas lograron durante las últimas dos décadas.
“Peligroso es hacerle daño a la institucionalidad de la democracia, en Nicaragua se pagó muy duro, corrió mucha sangre para asegurarla, no he estado a favor de algunos que han ganado la presidencia en Nicaragua, pero se ha respetado. Me parece que el orden democrático está en juego en Nicaragua”, apuntó el legislador federal cubanoamericano.
La administración del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha evitado pronunciarse sobre temas como la ilegal reelección de Ortega, el fraude electoral en el 2011, y el deterioro de la institucionalidad en el país, acción que ha criticado la Presidenta del subcomité para asuntos del Medio Oriente en el Congreso de Estados Unidos, la republicana, Ileana Ros-Lehtinen, que considera que “sí el presidente Obama no toma acciones en un país donde se violentan las leyes y los derechos de las personas vamos a tener un problema muy grande en nuestro propio hemisferio” sostuvo recientemente al referirse al tema de las reformas constitucionales que promueve Ortega.
A juicio del legislador demócrata la situación que enfrenta la nación centroamericana, es un asunto que le compete a los nicaragüenses.
“No nos toca a nosotros, ese concepto de que los americanos van a resolver los problemas es incorrecto, esto es un problema nicaragüense y los nicaragüenses y sus instituciones lo tienen que enfrentar, no vamos a ir al pasado de la intervención norteamericana a la política de Centroamérica”, aseveró García.
Recientemente la embajadora de Estados Unidos en Nicaragua, Phyllis Powers, manifestó su «preocupación» por las reformas constitucionales aprobadas por el gobierno sandinista, por no ser estas inclusivas.