Félix Alvarado irradia confianza para su combate del 31 de diciembre ante el japonés Kazuto Ioka, campeón minimosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
Y no es para menos. Alvarado ha realizado la mejor preparación de su carrera deportiva, está muy cerca del peso desde hace una semana, y acá en Osaka, Japón, se ha sentido cómodo trabajando a pesar de la baja temperatura en este país.
El domingo se realizará el chequeo médico, para seguir el lunes con el pesaje oficial a las 2:00 p.m., hora de Japón. La pelea de Kazuto Ioka contra Félix Alvarado, por la corona minimosca de la AMB, está prevista a iniciar a las 4:45 a.m., hora de Nicaragua, este 31.
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“No siento presión para nada”, dijo Alvarado, luego de cumplir su segundo día de trabajo en Osaka. “El frío está fuerte, pero vine bien preparado para abrigarme en todo momento. No es fácil, pero mi estadía en Matagalpa me está ayudando para no sentir tanto el cambio de clima aquí en Japón”, añadió.
Ayer jueves, Alvarado cumplió con su segundo día de labores. Corrió por la mañana en un parque cercano al hotel, luego desayunó un pescado al vapor, para evitar las comidas con grasa.
Después de una caminata descansó algunas horas, previo a su entrenamiento por la tarde en el gimnasio del excampeón mundial Hiroki Ioka, tío de su rival Kazuto Ioka. El trato en este gimnasio ha sido de lo mejor, con las mejores condiciones y el mayor respeto posible, a pesar que Alvarado tratará de vencer al ídolo local.
Todos los asistentes al gimnasio observaron de largo el trabajo de Alvarado, quien incluyó una carrera de 20 minutos en una máquina estacionaria, trabajo de salto de cuerda, mascota y golpeo al saco.
Fueron dos horas de trabajo, a media intensidad de la que acostumbra, porque su entrenador Sergio González está concentrado solo en mantener sus condiciones físicas.
Al final del trabajo, Alvarado marcó 108.6 libras, un peso óptimo que le permitió cenar una ensalada con pequeñas rebanadas de salmón, además de una taza de sopa de soya, que lo mantiene con el ánimo elevado para esta primera oportunidad titular de su carrera.
“Me gusta estar cerca del peso. Me da tranquilidad. Puedo comer sin temor de subirme mucho. No me siento débil, estoy descansando bien, solo me queda subirme a la báscula para marcar la categoría minimosca”, reiteró Alvarado.
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