Las dos últimas integrantes encarceladas del grupo contestatario ruso Pussy Riot, María Aliójina y Nadezhda Tolokónnikova, fueron liberadas ayer tras beneficiarse de una amnistía, mostrándose combativas y críticas con el gobierno del presidente Vladimir Putin.
Las dos jóvenes, detenidas en marzo de 2012 por “vandalismo” e “incitación al odio religioso”, purgaban una pena de dos años de detención, tras cantar una “oración punk” contra Putin.
Su condena de dos años se cumplía el próximo mes de marzo. Este gesto es interpretado como un intento de mejorar la imagen de Rusia de cara a los Juegos Olímpicos.
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