Wendy Álvarez Hidalgo
Cada quintal de café que se cosechó entre octubre y noviembre del año pasado se vendió en promedio en 182.13 dólares en el mercado internacional. Este año, en ese mismo período, los cafetaleros están recibiendo 109.29 dólares, es decir 72.84 dólares menos respecto a la cosecha cafetalera 2012-2013.
“Este año Brasil debe cosechar 49.15 millones de sacos de 60 kilos, lo que representa una reducción de 3.3 por ciento sobre los 50.83 millones del período anterior”, informó Conab.
La reducción de la producción se debe en buena parte al ciclo bianual del café, con un año más productivo que el siguiente, pero también a lluvias irregulares y altas temperaturas en estados productores y el frío en Paraná.
El estimado de la cosecha es aún así el más elevado para un año de baja producción en los períodos bianuales y confirma que tiende a reducirse esa diferencia.
Con 2.3 millones de hectáreas cafeteras, Brasil es el primer exportador mundial de café, con 25 por ciento de las ventas internacionales en 2012.
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En los primeros dos meses del actual ciclo de producción de café, en volumen el sector ha logrado 6,274 quintales, pero se eleva a 97,347 si se incorpora el excedente de la cosecha pasada. Esto es inferior, respecto a los 476,451 quintales obtenidos en el mismo período del ciclo anterior, donde hubo un remanente de 454,177 quintales de la siembra 2011-2012.
En cuanto a la generación de divisas, en la cosecha actual, sin incluir el remanente, los ingresos alcanzan 676,258 dólares, y se eleva a 11.04 millones de dólares con la venta del excedente.
El año pasado, en esa misma fecha, el sector cafetalero había dejado al país 85.54 millones de dólares, incluida la venta del remanente de la cosecha anterior, según datos de seguimiento de producción de café del Centro de Trámites de las Exportaciones (Cetrex).
En días recientes, representantes del sector cafetalero han advertido sobre la incidencia que tendrá las afectaciones de la roya en este ciclo, y además han expresado su preocupación por la tardía maduración del grano, lo que ha atrasado la salida del grano en el campo.
La inquietud de los productores es que haya una fuerte maduración en las fincas y no se disponga de suficiente mano de obra, porque más de 40 mil nicas han emigrado a Costa Rica para trabajar en esas mismas labores agrícolas.
La situación ha empeorado por el desplome en el precio del café en el mercado internacional, ante una creciente oferta del grano, principalmente de Brasil y Colombia, los grandes productores de café en el mundo.
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