Tegucigalpa/AFP
Las autoridades de Honduras arrestaron este domingo a ocho labriegos en la región norteña del Aguán, donde existe un conflicto entre terratenientes y campesinos que en cuatro años ha dejado más de 120 muertos.
«Los detenidos son miembros del Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA)», entre ellos tres dirigentes, dijo a la AFP Rafael Alegría, uno de los líderes de los labriegos. Alegría afirmó que unos 300 militares que participan en la llamada operación Xatruch y policías llegaron a la finca de Marañones, que pertenece al MUCA, «y, sin explicación alguna, se llevaron a nuestros compañeros, cuyo paradero aún ignoramos».
«Ante este hecho, alertamos a la comunidad nacional e internacional a condenar este acto de represión e intimidación contra los campesinos del MUCA», subrayó Alegría, quien no precisó detalles sobre el caso.
Marañones es una finca dedicada al cultivo de palma africana y está situada a unos 600 km al norte de Tegucigalpa, en el departamento de Colón, sobre el Atlántico hondureño. Alegría informó que entre los detenidos hay al menos tres dirigentes que en abril de 2010 participaron en la firma de los acuerdos entre el MUCA y el gobierno para dotar de tierra a trabajadores del campo del Aguán.
El presidente Porfirio Lobo se comprometió con el MUCA a comprar 11.000 hectáreas de tierra cultivadas de palma africana al empresario Miguel Facussé para entregárselas a la organización campesina. El acuerdo establece que los campesinos pagarán las tierras en un plazo de 15 años y a una tasa del 6 por ciento anual.
Pero Lobo solo compró 4.000 hectáreas que han beneficiado a unas 2.500 familias del MUCA y faltan unas 7.000 hectáreas para ayudar a otras 5.000 familias. En el conflicto por la tierra hasta ahora han muerto al menos 118 campesinos y 18 empleados de seguridad contratados por Facussé para proteger sus propiedades en el Aguán.