Una limpieza es eficaz cuando, tras varias pasadas, el algodón sale completamente limpio. Para desmaquillar, cuanto menos agua, mejor, y en esos casos lo aconsejable es agua tibia. “Solo hay que mezclar con agua los productos limpiadores que así lo indiquen”.
Leonor Prieto, directora científica de La Roche-Posay, explica que las toallitas limpiadoras no resecan la piel, aunque no cumplen plenamente su función, ya que “no contienen muchos elementos limpiadores” por lo que la limpieza no llega a ser completa. Eso sí, no son recomendables para las pieles sensibles.
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