La defensa del coleccionista de vinos Rudy Kurniawan, acusado de falsificar botellas de grandes cosechas por millones de dólares, argumentó este martes que jamás quiso engañar a nadie, en el último día del proceso antes de que el jurado comience a deliberar.
El jurado, que decidirá sobre la culpabilidad o no de Kurniawan, un indonesio que en un tiempo fue considerado uno de los más grandes expertos de vinos del mundo, empezará sus deliberaciones el miércoles.
Kurniawan «quería formar parte de un club» de coleccionistas y expertos en vinos raros, dijo su abogado defensor Jerome Mooney.

Adquirió miles de botellas de grandes vinos por año y con semejantes cantidades «comenzó a comprar falsas botellas», explicó el abogado, quien señaló que su cliente «no estaba suficientemente educado para distinguir la diferencia».
Algunos de los vinos fraudulentos que vendía Kurniawan eran presentados como procedentes de la bodega francesa Domaine Ponsot, una centenaria empresa familiar de Borgoña, pero de años en los que la bodega todavía no embotellaba.
En la casa de Kurniawan en Arcadia (afueras de Los Ángeles, California), los investigadores encontraron un «laboratorio de falsificación de vinos», con botellas antiguas, corchos, cápsulas y pegamento.
El abogado señaló que Kurniawan «no quería engañar a la gente», y explicó que su intención era «mejorar» algunos vinos que había comprado.