Tammy Zoad Mendoza
Familias de ocho barrios en León y Chinandega estrenarán casa esta semana gracias al trabajo de Techo Nicaragua. En la última jornada de construcciones de este año, 215 voluntarios universitarios y estudiantes de secundaria se movilizaron a occidente para construir hombro a hombro con familias de Los Chilamates, Róger Deshon, Los Valientes, 19 de Julio, El Espavel, Germán Pomares, Nuevo Día y Milagro de Dios. La meta es construir en cuatro días 61 “mediaguas”.
Un piso sobre pilotes, cuatro paneles de madera y un techo seguro. Les llaman viviendas de emergencia, pero para estas familias son sus nuevos hogares. No más lluvia que se cuele por el piso. No más sol que sofoque a través de techos de plástico. No más paredes de lata sacudidas por el viento.
Los voluntarios partieron la noche del viernes de Managua y estarán de regreso el miércoles. Una jornada ardua con la que cierran el quinto año de trabajo de Techo Nicaragua. El 19 de diciembre es el aniversario de estos voluntarios, quienes han construido 1,342 viviendas de emergencia.
Más que casas
“Este año implementamos de lleno las mesas de trabajo que es parte de la segunda etapa, la habilitación social. Se trata de organizar asambleas entre voluntarios y pobladores de las comunidades para realizar diagnósticos de los problemas y plantear soluciones a través de proyectos de desarrollo”, comenta Matías Miguens, director de Comunicación de Techo Nicaragua.
Las casitas de madera son solo el inicio de un proyecto que llegó a Nicaragua en 2008. Techo Nicaragua, parte de la red de voluntarios Un Techo para mi País, se prepara para nuevos desafíos. Proyectos en educación, salud, infraestructura comunitaria y fomento productivo, como microcréditos, serán un trabajo paralelo a las construcciones de viviendas.
“Es una etapa más ambiciosa, ya no es solo tratar un problema particular con la construcción de casas, es apoyar el desarrollo comunitario. En un futuro no estaremos los voluntarios ahí, pero habremos dejado herramientas para que sean las comunidades las que se desarrollen por sí solas”, explica Miguens.
38
comunidades de 10 departamentos del país han sido beneficiadas.
350
viviendas de emergencia construidas es la meta para el 2014. Este año se construyeron 310.
1,500
dólares es el costo aproximado de cada casa, las familias dan un aporte de dos mil córdobas.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A