El diario La Nación, de Costa Rica, informó ayer que la mandataria costarricense Laura Chinchilla anunció que aprovecharán el fallo emitido por la Corte Internacional de Justicia (CIJ), para continuar las obras en la trocha fronteriza, una vez que haya empezado la estación seca.
Chinchilla aseguró que a inicios del otro año empezarán los arreglos por el impacto de las lluvias durante el último invierno.
El experto en derecho internacional Norman Miranda considera como “un revés” para Nicaragua la resolución que emitiera la CIJ, donde rechazó las medidas precautelares solicitadas por Nicaragua en contra de la construcción de la carretera costarricense a orillas del nicaragüense río San Juan.
Miranda señaló que a algunos juristas por puro nacionalismo les ha faltado la autocrítica para analizar lo emitido por la Corte en La Haya. Primero, porque la CIJ no dio lugar a lo solicitado por Nicaragua.
También pidió que Costa Rica aplicara “medidas de emergencia” para evitar el aparente depósito de sedimentos en el río. Estos comprobaron que menos del dos por ciento de sedimentos llegaban al río, algo que no fue rechazado por nuestro país.
Otra de las demandas de Nicaragua era que Costa Rica entregara un estudio del impacto ambiental. En ese punto, la Corte señaló que ya el gobierno tico está comprometido a entregarlo a La Haya el 19 de diciembre. Por estos motivos, el jurista Norman Miranda considera que la resolución de la CIJ no favoreció a nuestro país.
[/doap_box]
“Decir lo contrario es hacer malabarismo de la lógica”, afirmó Miranda, quien esperaba que la Corte Internacional mandase a parar la construcción de la carretera tica.
DAÑO NO QUEDÓ DEMOSTRADO
El gobierno costarricense dio a conocer que ya adjudicó a una empresa privada el diseño para la construcción de los primeros 45 kilómetros.
Costa Rica celebró como un triunfo el hecho de que el Gobierno de Nicaragua no pudo demostrar el riesgo real o inminente de perjuicio irreparable sobre el río San Juan, a causa de los trabajos.
Esto fue aceptado por el jurista Norman Miranda, ya que Nicaragua no se asesoró por científicos para demostrar el daño ambiental que está haciendo esta obra al río San Juan.
Indicó que en los párrafos 33 y 37 de la sentencia afirman que Costa Rica reconoció que ha causado daño al río San Juan, por lo que obligan a los vecinos del sur a no continuar con la construcción de esa carretera fronteriza.
Miranda afirmó que en derecho internacional, los párrafos 33 y 37, están en la parte considerativa de la sentencia.
Por lo tanto es jurisprudencia de la Corte de La Haya que lo dicho en sus sentencias en las partes considerativas no carecen de efecto obligatorio o carácter vinculante.
NO HAY OBLIGACIÓN DE CR
Dicho de otra manera, “solo es vinculante u obligatorio lo dicho en la sentencia en su parte resolutiva. En la parte resolutiva la Corte desestimó el pedido de Nicaragua, por lo tanto, no es acertado decir jurídicamente que Costa Rica está obligada a no seguir con la carretera”, explicó el experto en derecho internacional.
El jurista se basó en el caso de Barcelona Traction en 1967, para decir que la jurisprudencia de la Corte Internacional solo obliga a las partes en las resoluciones resolutivas y no en las considerativas.
¿Y EL INFORME AMBIENTAL?
Otro de los errores, dice Miranda, es que los juristas están alegres por Costa Rica, debe presentar un informe medioambiental a más tardar el 19 de diciembre, “pero no hay valor agregado en ese hecho, porque en esos mismos días el gobierno costarricense debía presentar su contramemoria”.
Ironizó diciendo que era “una alegría de viernes, efímera, porque pronto llega el lunes”. El jurista lamentó que Nicaragua en ningún momento contradijo lo que dijo el experto presentado por Costa Rica, Kip Thorne, quien afirmó que la afectación de la carretera causaba sedimento hasta en un dos por ciento.
“La Corte no vio los argumentos de Nicaragua, porque no se asesoró de manera técnica y científicamente para determinar qué cantidad de sedimentos arroja al río la construcción de esta carretera”, lamentó Miranda.
El experto recomendó al cuerpo de juristas nicaragüenses a realizar mayores esfuerzos de cara al próximo juicio, que es la parte más sustantiva, el cual está previsto para finales de 2014 o a inicios de 2015.
“No basta con hacer una aseveración, hay que hacer cuentas del dicho y eso fue lo que le faltó a Nicaragua ante la Corte Internacional. Debemos presentar más pruebas”, concluyó Miranda.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 A ,1 A