Hjalmar Ruiz Tückler (*)
Los requerimientos de capacidades para las telecomunicaciones y otros tipos de aplicaciones que hacen uso de las mismas están en continuo crecimiento y presionando continuamente a los desarrolladores de soluciones tecnológicas.
La fibra óptica hasta hace muy poco una muy buena solución, ha tenido su evolución con el fin de posibilitar mayores prestaciones, capacidades y calidad del servicio.
El crecimiento acelerado de tráfico de información se debe mayoritariamente a internet. La aparición de servicios con un gran consumo de ancho de banda como YouTube, Netflix y AppleTV; así como millones de usuarios utilizando plataformas como Google y Facebook, ya no solo desde sus ordenadores, sino también desde teléfonos celulares inteligentes (smartphones), tabletas, entre otros; ha ocasionado una explosión en la demanda.
Recientemente, OFS Furukawa, uno de los principales fabricantes y proveedores de productos para redes ópticas, ha anunciado pruebas exitosas con tasas de transmisión de un 120 GB/s en 100 metros y actualmente trabaja en la generación de amplificadores/regeneradores ópticos capaces de operar eficientemente a dichas tasas de transmisión.
En la prueba se utilizó una fibra óptica multimodo optimizada para láser de siete núcleos, que usa la tecnología de la fibra LaserWave de OFS Furukawa, interfaz con transceptores de IBM Research (Yorktown Heights, Nueva York) y VCSEL y fotodiodos de EMCORE (Albuquerque, NM), todos personalizados. El resultado superó los récords anteriores de 60 m para la distancia de transmisión y en un 50 por ciento en relación a la tasa de datos con una sola fibra.
Estos adelantos tecnológicos permitirán ampliar la capacidad límite de la fibra, la que se debe entre otras cosas a impedimentos propios, tales como: la dispersión cromática (impedimento lineal) y la no linealidad de Kerr que degradan la luz en la fibra conforme esta viaja a través de ella y es amplificada gracias a los amplificadores de fibra óptica dopada con Erbio e Iterbio (EDFAs y YEDFAs), restringiendo por tanto la potencia útil de la señal que puede ser enviada por la fibra para una distancia dada. Los esfuerzos se centran ahora mismo en desarrollar protocolos de codificación más avanzados que permitan aumentar los valores máximos de transmisión que se han logrado en la ciencia espectral.
La implementación de mejores amplificadores y circuitos electrónicos para contrarrestar los efectos ópticos no lineales en la fibra es funcional y, por tanto, una solución tangible. Sin embargo, es económicamente costoso y se consumiría mayor potencia. Por otro lado, la reducción de la atenuación y los efectos no lineales en la fibra por medio de mejoras sustanciales en los procesos de construcción de la misma; si bien es posible, es poco probable.
Debido a todas estas razones, existe una posible solución que ha ganado una notoria importancia en la comunidad científica internacional en los últimos años. Se trata de la multiplexación por división espacial SDM (space division multiplexing). La multiplexación por división espacial consiste en incorporar N núcleos dentro de la fibra óptica en lugar de uno solo, e incrementar linealmente con esto la capacidad del canal en un factor N.
El ancho de banda de la Fibra Multimodo Multinúcleo es en principio, la capacidad conjunta de la cantidad de modos M en cada núcleo por la cantidad total de núcleos N en la fibra, lo que teóricamente garantiza el acceso a mayores capacidades con una excelente calidad y disponibilidad del servicio para los futuros requerimientos en las redes de telecomunicaciones.
(*)Consultor
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