Edgard Rodríguez
Zona de Strikes
No sé, pero creo que a nadie le agradan esas colisiones de gran violencia que provocan repercusiones severas en la salud de los atletas, pero de eso, a obligarlos a jugar al “suave”, es muy distinto.
Exigir a los peloteros evitar choques, sería como imponer a los basquebolistas que no tenga contacto físico bajo el tablero con su rival, o en el futbol, ordenar a los zagueros que se aparten ante un delantero desbocado.
Nadie está a favor de la violencia y menos aun, de las actitudes de algunos atletas que de forma malintencionada intentan hacer daño a su oponente, pero no se debe “castrar” al beisbol con medidas que afectan su esencia.
Tildado por quienes le adversan —o no lo comprenden— como un deporte de escasa emoción, el beisbol perdería la oportunidad de continuar registrando instantes cumbres, cargados de drama, si se impide jugar con vigor.
Pete Rose, quien siempre jugó al tope de su potencial y de sus agallas, fue el primero en reaccionar contra la posible medida de las Grandes Ligas, de prohibir colisiones en el home. “No sé adónde irá el beisbol con esto”, dijo.
Y luego agregó que “sin duda, las personas que sugieren esas medidas, nunca jugaron beisbol”. Y es cierto. Ellos son los ejecutivos, que ven en esta decisión, la oportunidad de evitar lesiones que afecten su inversión.
Las lesiones son parte del riesgo que hay que correr. Y el fanático siente que no ha malgastado su dinero, cuando asiste al estadio y ve a un jugador entregarse por completo en busca de la victoria, o que al menos lo intentó.
Creo que una buena cantidad de peloteros, que sólo saben jugar al cien por ciento, deben estar en desacuerdo con una medida que obliga a dejar las agallas en casa.
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