Según la revista masculina GQ, la regla de uniformidad que generalmente se aplica a cinturón y zapatos también se aplica a los tirantes. Concretamente, los extremos (en cuero, desde luego) de los tirantes deben combinar con los zapatos.
Por regla general, nunca lleves tirantes si también llevas faja puesta. Decide entre lo uno o lo otro. Los tirantes se consideran parte de la ropa interior y, por lo tanto, no deben verse jamás, según GQ. Eso implica que, cuando los uses con traje, no podrás quitarte el saco, o bien deberás usar chaleco.
Denotan mucha elegancia, aunque en los últimos años se han usado para “accesorizar” un look más casual y relajado, con jeans por ejemplo. La ventaja de los tirantes es que nos hacen ver más esbeltos, además que muy difícilmente se desajustará nuestro pantalón.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 B