La audaz iniciativa del gobierno uruguayo para legalizar la producción y venta de marihuana, que se espera que hoy concluya su trámite parlamentario, concita más rechazo que simpatía en una región hipersensible al problema de las drogas. El presidente uruguayo, José Mujica, reconoció recientemente en una entrevista que ha sufrido “presiones” de países vecinos, entre ellos Brasil, que temen que la marihuana legal de Uruguay traspase las fronteras.
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